Efesios 6:10

 

Se requiere que en los momentos DIFICILES de nuestra vida seamos fuertes. Los tiempos que nos está tocando vivir requiere que nos levantemos cada mañana con la certeza y la seguridad de que COSAS GRANDES Y MARAVILLOSAS nos esperan y que las promesas que Dios nos ha dado se cumplirán en ese día. Este no es tiempo para los pusilánimes ni para los miedosos, es decir, para los de poco ánimo o cobardes. Porque estos se levantan y apocan el corazón de los demás y los convierten como ellos son.

 

De verdad que es muy triste hablar solo de las "cosas malas" que están sucediendo, pero peor es tener el corazón lleno de miedo, ya que un corazón miedoso contagia fácilmente a los demás.

 

Deuteronomio 20:3-8 Habla acerca de la ley para salir a la guerra, da instrucciones específicas de cómo deberían de ser las personas para poder ir a la guerra. Y específicamente Dios mandaba que los hombres que tenían un corazón medroso debieran volver a su casa.

 

Dios había hecho una PROMESA: "oye, Israel, hoy vas a entrar en batalla contra tus enemigos. No te desanimes ni tengas miedo; no te acobardes ni llenes de pavor ante ellos. Porque el Señor tu Dios estará contigo. El peleara en favor tuyo Y TE DARÁ LA VICTORIA ANTE TUS ENEMIGOS".

 

Este es pues, el momento de pelear, de ser fuerte y tener mucho coraje. Vivir con coraje requiere de aliento y a veces el único que puede alentarte eres tú mismo. Necesitamos aprender a fortalecernos a nosotros mismos. La Palabra de Dios dice: "Fortaleceos en el Señor y en el poder de Su fuerza" Cuando no desmayemos, ni nos llenemos de miedo ocurrirán cosas poderosas en nuestras vidas:

- Alcanzaremos nuestro destino

- Cumpliremos nuestros sueños

- Lograremos grandes cosas para nuestro Dios

 

Este es el tiempo que debemos de levantarnos. La sociedad está esperando a hombres y mujeres que se levanten en el poder del Señor y CAMBIEN LA HISTORIA DE ESTE PAÍS.

 

ORACIÓN: Querido Dios, te pido hoy que me des nuevas fuerzas; que el poder de tu Santo Espíritu sea sobre mi vida y que tu gloria sea mi retaguardia. Gracias por tu amor. En el Nombre de Jesús. Amén.