No importa lo que estés enfrentando en tu vida, ninguna de estas cosas te descalifica para seguir adelante.Cuando enfrentamos situaciones difíciles tenemos la tendencia a abandonar lo que hemos empezado, no nos gustan las dificultades ni los problemas y por ello perdemos oportunidades que quizás nunca se vuelvan a presentar. La vida está llena de retos y de desafíos, las cosas que verdaderamente valen la pena son aquellas en las que las circunstancias nos exigen esforzarnos y levantarnos ante todo viento contrario.

La Biblia tiene una historia en José, el hijo amado de Jacob, el patriarca de Israel. Desde pequeño él recibió un trato especial por parte de su padre y diríamos que de parte de Dios también. Se le conoce como José el soñador, porque en varias ocasiones Dios le había revelado a través de sueños cual era el destino que Él tenía preparado para su vida. José enfrentó adversidades y nunca se quejó, nunca maldijo el día en que llegaron a su vida los problemas. ¿Qué, fue entonces, lo que sí hizo José? He aquí tres cosas que José hizo en su vida y que nos pueden dar una enseñanza muy grande al enfrentar adversidades.

PRIMERO: Los problemas y dificultades nunca deben detenernos.Se realizó una encuesta entrevistando a 300 líderes de clase mundial, desde W. Churchill, A. Einstein, M. Tacher, etc. El 70% de ellos venían de familias rotas, pobres o algunos de ellos tenían alguna incapacidad física. En algún momento de sus vidas tuvieron que levantarse sobre esas situaciones y esas forjaron su carácter.Las tragedias en nuestras vidas no tienen por qué detenernos, levantémonos por encima de ellas y alcancemos nuestras metas.

SEGUNDO: Dios estaba con Él.Esta es la segunda cosa de importancia que aprendemos de la vida de José, Dios estaba con Él. Podemos tener ideas, principios, conocimiento, pero lo más importante en nuestras vidas es tener la presencia de Dios.La única manera de saber que Dios está vivo, es cuando lo experimentamos.

TERCERO: Estaba dispuesto para servir.Después de haber sufrido por años la tragedia de ser vendido como esclavo por sus hermanos, de ser acusado falsamente, de querer abusar de la esposa de su amo, de ser enviado a la cárcel y de ser olvidado por sus compañeros de prisión; él nunca perdió el ánimo para el servicio.La Biblia dice que cuando estaba en prisión, " todo lo que se hacía allí, el lo hacía". Limpiar, tener en orden a los demás prisioneros, ayudar, servir, lavar letrinas, "todo", José lo hacía. Él no se sentó a lamentarse por su condición, ni se levantó en contra de sus opresores, simplemente SERVÍA. Todo lo que se necesitara hacer en esa prisión no tenían que pedirle o mandarle, José simplemente lo hacía. Esta actitud fue la que lo hizo grande delante de Dios y de los hombres.Así que levántate sobre tus problemas, asegúrate que Dios esté a tu lado y pon manos a la obra, que Dios tiene una gran recompensa para ti. 

ORACIÓNPadre en el cielo, gracias porque tu mano esta sobre mi vida, y en los tiempos de dificultad me sostienes. Enséñame qué es lo que quieres de mi y fortaléceme para levantarme por encima de mis problemas y que mi corazón esté dispuesto a servir por completo a ti.