“Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida!

Pr. 4:23

El corazón es el centro motor de nuestra vida. Un buen funcionamiento del mismo nos asegura una vida prolongada y sana. En su infinita sabiduría, Dios nos aconseja a guardar y proteger a nuestro corazón diariamente.

El órgano que llamamos corazón tiene una FUNCIÓN específica en nuestro cuerpo y debemos ayudarle a que la cumpla fácilmente y sin complicaciones; por lo cual es muy importante que vigilemos la clase de alimentos que ingerimos para no causar trastornos en él.

Esto es en relación a su funcionamiento físico, pero existe otro aspecto en el cual debemos de proteger a nuestro corazón; los sentimientos dañinos como el odio, el rencor, la amargura o el rechazo que muchos de nosotros experimentamos durante el transcurso de nuestra vida.

Cuando dejamos que estos sentimientos se alojen en nuestro corazón ESOS NOS ROBAN LA VIDA QUE DIOS planeó para nosotros. La Biblia se pregunta y nos responde: “de donde surgen las guerras y los conflictos entre ustedes?

¿No es precisamente de las pasiones (emociones) que luchan dentro de ustedes mismos? Santiago 4:1.

Por eso Jesús nos enseñó “lo que contamina a una persona, no es lo que entra en la boca, sino lo que sale de ella. Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona”. Mateo 15:10,18

Así que ¡cuida tu corazón! Si ya estás lleno de estas “cosas negativas” elimínalas y rinde tu corazón a Aquel que te ha dado la vida.

¡Camina lleno de Su presencia!