La pluma del Director

Lenos de alegría

 

Por Luis David Meneses 

El tiempo de crisis nos lleva por senderos que nunca antes habíamos pisado o por decisiones que no queríamos tomar. Solemos ver uno y otro camino como un atentado a nuestros planes, nuestro estatus o nuestra salud mental. Parece que nada sale bien y solemos desalentarnos, entristecernos o incluso enojarnos. Sobrevivir parece una tarea titánica y encontrar un motivo de alegría resulta casi imposible. 

Sin embargo, el salmo 100 nos ofrece cinco consejos útiles para estar llenos de alegría en los tiempos de crisis. Aunque parezca difícil seguirlos en medio de la tormenta que estamos pasando, ponerlos en práctica nos ayudarána reconectarnos con una actitud saludable hacia las circunstancias que estamos experimentando. 

1. Entre todas las soluciones decide buscar primero a Dios

La interpretación literal del versículo 1 nos sugiere que debemos llamar a Dios con entusiasmo entre la multitud. Si lo pensamos bien la pregunta que surge entonces es para qué lo vamos a llamar de esa manera. En medio de una crisis, lo estaríamos designando como nuestra ayuda o nuestro escudo, como aquel que nos protegerá en medio de la adversidad. Para eso lo estamos llamando: para que se quede a cargo de la situación y actúe a nuestro favor. 

Aunque de entrada parece algo fácil de hacer, en realidad no lo es, porque requiere que hagamos el esfuerzo de entregar en sus manos todo aquello que nos está preocupando o alterando el curso de nuestras decisiones. 

2. Adora a Dios de maneras creativas  

Una vez que lo hemos designado como la autoridad en nuestra vida, el salmista nos anima a adorar a Dios con gozo y a cantar con alegría; es decir, nos sugiere que seamos creativos al reconocer la autoridad que le hemos conferido sobre nuestras vidas.

Aquí viene un segundo esfuerzo; ya que le hemos entregado la autoridad en nuestras vidas, requerimos encontrar la actitud correcta para mantener esta decisión. Y esta consiste en reconocer que si él tiene el control de nuestras vidas entonces nos va a guiar en todas las situaciones para llegar al mejor resultado posible. Esta actitud comenzará a generar un alivio dentro de nosotros que eventualmente se convertirá en alegría, mientras adoramos a Dios y reconocemos su excelente capacidad para venir en nuestra ayuda.  

3. Reconoce que el Señor te hizo y le perteneces 

De manera progresiva, una vez que hemos cedido la posición de autoridad a Dios y hemos reconocido que él tiene la capacidad de guiarnos hacia las mejores decisiones, el salmista nos aconseja que vayamos un poco más profundo y reconozcamos que Dios no solo tiene control sobre nuestras circunstancias, sino que le pertenecemos por completo a él. 

Cuando el salmista dice que somos ovejas de su prado, nos quiere explicar que todo lo que necesitamos lo recibiremos de Dios, porque él es un buen pastor que da su vida por sus ovejas. De modo que si reconocemos que Dios nos hizo y que le pertenecemos, estaremos echando fuera todo temor a la incertidumbre porque tenemos la certeza de que él nos cuida siempre.  

4. Agradece las bondades recibidas de parte de Dios 

Uno de los consejos más poderosos que da el salmista en su canto es el que encontramos en el versículo 4. Nos habla de presentarnos en la presencia de Dios con una actitud de agradecimiento y no sólo para expresar nuestras quejas por lo mal que la estamos pasando.

Cuando comenzamos a expresar nuestro agradecimiento a Dios nuestra perspectiva de las cosas comienza a cambiar. No importa qué tan desanimados o alterados nos encontremos, la alabanza nos da una perspectiva de lo eterno. Y entonces se genera un cambio duradero dentro de nosotros. 

5. Confía en que Dios tiene todo bajo control

El último consejo que nos entrega el salmista es que pongamos nuestra confianza en que las cosas que Dios hace duran por generaciones y generaciones. Es decir, no estamos esperando que Dios nos saque solamente de esta crisis en la que nos encontramos, sino que genere las condiciones para que nosotros y nuestros descendientes disfruten la vida eterna que él ha preparado para nosotros.

Esta confianza se expresa de manera eficaz cuando decidimos servir a otros, puesto que el servicio es una expresión de nuestro cambio de perspectiva acerca de las circunstancias que vivimos gracias al amor que hemos recibido de parte de Dios  

Por último, una vez que hemos leído y puesto en práctica estos consejos, podemos concluir que cuando hayamos servido a otros, cuando hayamos expresado nuestro agradecimiento a Dios, cuando las acciones de nuestra vida sean una alabanza para él, descubriremos que resulta más fácil estar llenos de alegría.

Manos emprendedoras

 

El miedo a emprender radica en la falsa idea de escasez o falta de recursos materiales o intelectuales, por eso la importancia de saber que en tus manos tienes todo lo necesario de parte de Dios para crear cosas increíbles y materializar sus ideas. 

En estos tiempos de incertidumbre las personas se han visto en la necesidad de generar ideas que le permitan tener un ingreso extra o emprender algún negocio. Algunos de estos prosperan, otros no, lo que agudiza más el temor al fracaso. 

El verdadero propósito del emprendimiento involucra más que solo un beneficio monetario, es una forma de vida en la que Dios manifiesta su gloria en esta tierra trayendo a la realidad las ideas del cielo. 

En Éxodo 31:1-6 encontramos como Bezalel fue escogido por Dios para dirigir uno de los proyectos más complicados y grandiosos de ese tiempo: construir Su propia casa. El tabernáculo representaba una obra compleja por todas las especificaciones para su fabricación, desde la estructura que lo sostendría hasta el utensilio más pequeño, todo debía ser fabricado por manos expertas y hábiles que manejaran cada material y recurso con precisión. 

Bezaleel es un ejemplo como Dios nos habilita para materializar sus ideas y llevar al máximo todo el potencial que ha puesto en ti. 

Todo buen emprendedor requiere:

 

 Un cambio de mentalidad.

Tenemos la falsa idea que para emprender se necesita dinero y que fracasaremos si no contamos con recursos suficientes, por eso es importante que antes de iniciar algún proyecto debes echar fuera todo pensamiento de escases o pobreza, Bezaleel tuvo que mudar una mentalidad de esclavitud a una de abundancia, tuvo que desarraigar toda una vida de maltratos, de escases de impotencia y llenar su corazón con todo lo que Dios les tenía preparado en la tierra prometida.  Solo de esa forma él pudo desarrollar todo su potencial y llevar a cabo todo lo que se le pedía para el tabernáculo de Dios. 

Cuando tu mente es renovada por Cristo, Él se encarga de llevarte a la dimensión de lo posible, de lo nuevo, de lo que aún no existe, a pesar de todos los fracasos o proyectos que no prosperaron tiempo atrás. 

 

Un diferenciador

La competencia por tener la mejor idea o el mejor negocio en ocasiones desvía a la gente del verdadero propósito del emprendimiento. Tener un diferenciador, hace que te identifiquen como único. Bezalel poseía grandes habilidades y destreza, era sabio y experimentado, pero ese no era su diferenciador, seguramente muchos tenían maestría en ese tipo de trabajos al elaborar objetos preciosos para los egipcios.

 Lo que hizo único a este hombre fue la llenura del Espíritu de Dios. 

Cuando eres lleno de Su Espíritu trabajas de forma diferente, haces las cosas con excelencia, como hechas para Él, usas la mejor materia prima, los mejores ingredientes, la mejor estrategia, pones todo tu esfuerzo y talento para crear el mejor producto, porque sabes que de esa forma le glorificas.

  Reflexiona por un momento ¿cuantas personas podrían conocer a Dios a través de una receta de cocina que tu prepares?

 

Un equipo

Dios escogió a un conjunto de hombres que iban a ayudar a Bezalel a construir este maravilloso proyecto, y les puso un corazón dispuesto y disponible a contribuir y caminar en un mismo propósito.  

No emprendas solo, involucra a tu esposo, esposa, familia o a tus seres queridos, forma un equipo que tenga el mismo Espíritu que tú tienes, engrandecer el nombre de Dios y establecer Su reino en esta tierra a través de tu proyecto debe ser tu prioridad.

 

Un corazón emprendedor

Cada día es una oportunidad de emprender algo nuevo, una nueva forma de vida, una nueva forma de relacionarte con tu familia, una nueva forma de alimentarte o incluso de relacionarte con Dios, lo importante es que lo lleves a la acción hoy mismo. 

Has sido llamado para materializar las ideas de Dios, muchos serán impactados a través de lo que nunca ha visto ni escuchado.  

Matrimonio con propósito

Por Marlon Hernández 

Para Dios el matrimonio es mas que un simple contrato. Es una unión poderosa cuya idea de unir personas, viene de su corazón. Cuando la pareja se casa, el día de la boda los invitados comparten sus buenos deseos a los recién casados sin embargo, si la pareja no se da cuenta de que fue colocada en esta tierra para caminar en el plan de Dios, entonces su vida y su matrimonio serán difíciles e insatisfactorios porque todo ser humano siente un vacío cuando no esta  conectado con el propósito de Dios.

Pero una vez que comprende el plan, el amor y el propósito de Dios para sus vidas, el matrimonio adquieren un nuevo significado para la pareja. Cuando los dos están caminando por ese viaje juntos, la relación se convierte en un matrimonio solido, impulsado por un propósito divino. 

Hoy le escribo a usted, en primer lugar, para recordarle que tanto usted como su cónyuge fueron planeados por Dios y Él se deleita  en haberlos creado. El mensaje de Dios en Mateo 22:36-39 es claro: La vida se trata de relaciones, no de logros, por lo tanto, amar al cónyuge es un claro ejemplo de adoración a Dios. Amar al prójimo honra a Dios y mas si ese prójimo es su pareja. 

Por otro lado, Dios hizo una promesa increíble acerca de la unidad de dos creyentes:  Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos (Mateo 18:20). ¡Dios ya está en su matrimonio trabajando para transformar hacer de ustedes una unidad familiar impulsada por un propósito del cielo! Jesús quiere que amemos a personas reales, no a personas ideales, y el matrimonio es un laboratorio para aprender a amar como ama Jesús. El punto a recordar es que dentro del matrimonio, Dios ha creado una oportunidad para que desarrolle una verdadera intimidad y autenticidad con otro ser humano, su pareja. Dios quiere que usted y su cónyuge vayan más allá de la charla superficial para vivir en un propósito que cambie su entorno y que impacte vidas. Así que, profundizar en esto requiere un intercambio genuino, de corazón a corazón, donde usted y su cónyuge son honestos acerca de quiénes son, lo que aspiran y lo que está sucediendo en sus vidas. Es durante este momento de intimidad y sinceridad donde el propósito principal como pareja es orar uno por el otro. 

 

Antes de continuar, si al momento de leer estas líneas, ambos no tienen claro el propósito de Dios como pareja, hay que recordar como es que Dios trabaja, por ejemplo, para que Dios le enseñe el amor verdadero, le rodeará de personas desagradables. Para que Dios le enseñe el verdadero gozo, le permitirá atravesar momentos de dolor. Para aprender la paz interior y la paciencia, permitirá tormentas y situaciones estresantes en su vida que pondrán a prueba su paciencia y le enseñarán a confiar en Él. Así que, hoy es el día del llamado de Dios como pareja.

Es el momento donde vendrá la certeza de que Dios une a las personas con un propósito único. Lo mas importante de entender el propósito de Dios, es visualizar que el matrimonio no fue hecho para hacerle feliz (al menos no como lo muestra Hollywood). Mas bien esta destinado para hacer que cada miembro sea santo. Además, tanto usted como su cónyuge fueron formados para servir a Dios por lo que siempre los moldeará para el servicio a través de una variedad de métodos, incluidos sus dones espirituales, pasiones, habilidades, personalidad y sus experiencias, en especial las adquiridas dentro de su matrimonio.

Finalmente, tanto usted como su cónyuge fueron hechos para una misión la cual involucra su matrimonio como un medio para hablar a otros sobre el amor de Dios. El hecho es que una pareja con propósito, se  ocupa por lo que más le importa a Dios: las multitudes. El propósito más sublime como pareja es mostrar al mundo que hay un Cristo con los brazos abiertos diciendo: ¡Los amo tanto! A medida que usted y su cónyuge vean al mundo con los ojos de Dios, su matrimonio estará cada vez más impulsado por un propósito, enfocado en las necesidades de los demás y equilibrando por el compañerismo y el servicio.

Por lo tanto, el plan de Dios para usted y su cónyuge, para su matrimonio, es más amplio y profundo que cualquier cosa en sus sueños más locos. Que nuestro Padre celestial le ayude a captar cada vez más esta visión mientras camina hacia un futuro glorioso.

Finanzas para solteros

 

Por Israel Téllez

 

Pero el Señor estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y vivía en la casa de su amo el egipcio.  Vio su amo que el Señor estaba con él y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.

Génesis 39:2-3

 

Puedo imaginar una generación de jóvenes emprendedores que se levantan amando y creyéndole a Dios, teniendo su propias empresas, levantando negocios y realizando grandes proyectos, ofreciendo servicios de calidad y siendo excelentes profesionales en su área, formado grandes familias y siendo bendición a sus generaciones, sin temores, sin excusas, sin complejos, sin orgullo, valientes, humildes y radiantes por la presencia de Dios en sus vidas, cumpliendo sueños y diseñando un mundo mejor a través de sus talentos: artistas, profesores, abogados, arquitectos, médicos, especialistas, maestros, científicos, ingenieros, estadistas, deportistas, periodistas, políticos, pastores, científicos, inventores, altruistas, administradores, líderes de opinión, biólogos y tantos más. 

Reconozco que soy un eterno optimista ¿Pero te preguntarás la razón? ¿Cómo puede suceder qué Dios me bendiga en las finanzas en medio de todos lo que estamos viviendo en el mundo, y más si soy soltero? 

Precisamente por la misma razón que Dios lo ha hecho una y otra vez a través de todos aquellos que creen que él es poderoso para hacer más allá de lo que pedimos o entendemos.

Sueña en grande

Me apasiona la vida de José, es uno de mis personajes favoritos en la Biblia. José era el penúltimo de sus hermanos, su madre había muerto siendo el pequeño, amado y protegido por su padre, pero aborrecido por sus hermanos por la misma causa; sin embargo, su historia se narra en trece capítulos del Génesis y es uno de los jóvenes más brillantes que Dios levantó para hacer del pueblo de Israel una gran nación. 

Algo extraordinario sucedía en la vida de José aun siendo un joven soltero, él tenía sueños. No eran cualquier sueño después de una indigestión por tacos o por el exceso de la ociosidad, eran sueños de grandeza, de un futuro grande, de gobierno, de autoridad y prosperidad. Esos sueños le metieron en grandes problemas con sus hermanos, ya que el comentaba lo que había soñado, tal vez con la ilusión de recibir la aprobación o la amistad con sus hermanos; pero ellos lo tacharon de presuntuoso y arrogante, hasta que idearon la forma de deshacerse de él. Ellos quería matar al soñador, pero eso no podría matar los sueños que Dios había puesto en él. Los sueños grandes son de Dios. Sueña joven y sueña en grande.

Muchas personas querrán ignorar, menospreciar o matar tus sueños, pero solo tú eres el único que puede pararlos. Si sueñas en grande estas aprendiendo a activar la fe para mover montañas, en confiar que Dios tiene el poder para levantarte cualquiera sea tu situación y bendecirte financieramente. Pero hazte unas preguntas: ¿Mi sueño lo puedo compartir con mis padres? ¿Mi sueño es más grande que mis capacidades actuales? ¿Mi sueño requiere trabajo duro? ¿Mi sueño o visión es glorificará a Dios?

Todos tienen que empezar por ser arrojados

José estaba totalmente aturdido, adolorido, raspado y golpeado, sus hermanos lo había arrojado a un pozo seco, la nube de polvo se estaba asentando cuando él se limpiaba los ojos y la sangre de sus heridas mientras asimilada la confusión y los pensamientos de saber que sus propios hermanos lo había tirado ahí para deshacerse de él. Es vendido como esclavo a una caravana de comerciantes y ahí comenzó activarse la grandeza de sus sueños. Cada pozo en que nos arrojan es la gran oportunidad que muchos necesitan para comenzar a construir su sueño. Exponer un trabajo de fin de cursos, terminar una tesis, acabar tu carrera, tocar un instrumento, abrir tu Fan page o tu canal de YouTube, realizar tus postres y venderlos, anunciar alguno de tus servicios, cuidar los niños de alguien, pintar casas, hacer mandados, realizar artesanías, vender tus diseños,  cualquier actividad que te lance será el primer paso para obtener finanzas.  ¿Qué necesitas para ser arrojado? Tener un sueño grande. 

Comienza por a trabajar en lo más obvio

José es vendido como esclavo y llega hasta Egipto a casa de Potifar, jefe de la guardia personal del faraón. Como es de suponerse ¿Dónde quedaron los sueños de grandeza de José? Los sueños seguían vigentes, y la mano de Dios estaba con José; pero José tenía la función de un sirviente, no obstante la mano de Dios estaba sobre él y prosperaba todo lo que hacía. 

Muchos jóvenes no tienen la paciencia de trabajar en lo más obvio, mucho menos en una responsabilidad por tan poco, porque no ven el propositivo final que el trabajo provee: disciplina, constancia, responsabilidad, recompensa, finanzas y sobre todo carácter.  No hay sustituto para el carácter. El dinero fácil y los atajos de los procesos simplemente no son de Dios. Aun un trabajo virtual necesita disciplina, constancia y tiempos de entrega. 

El esclavo no tenía ni derecho a salario, solo a ser sustentado con alimento y vivienda. Parece el cuadro de todo hijo que empieza a formarse en casa, esto nos sirve como ejemplo de comenzar a trabajar en lo más obvio: tendiendo tu cama, arreglando tu habitación y ayudando en todos los quehaceres del hogar, ve más allá, hazte responsable y sí ya trabajas, empieza aportar para el sustento de tu casa. Una de las claves de ser bendecido por Dios, es ser instrumento para bendecir a otros, es una clave para ser prosperado. 

Trabajando encontraras injusticias

Premiar a alguien que no ha trabajo tan duro como tú, ser acusado falsamente, envidias, conflictos, injusticia o menosprecio, solo son parte del precio que hay que pagar cuando trabajas duro por tus sueños. No te desalientes, ni te veas como esclavo, estas en el camino del cumplimiento de tus sueños, los mismos que te tiran a un pozo para venderte como esclavo regresaran a reconocer la obra de Dios sobre tu vida. No te frustres si no tienes éxito en tu primer emprendimiento, o si no tienes ganancia en tu primera venta, sigue trabajando duro, Dios bendice la mano diligente. 

José es encarcelado por una injusticia, pero sus habilidades cómo su carácter habían crecido, aun en la cárcel era promovido. Ésta es una promesa de parte de Dios, los lugares difíciles serán lugares que te formen. Yo lo he comprobado en mi propia vida, mientras más dificultades he tenido mayor influencia y mayores finanzas llegan a mi vida. 

Las oportunidades llegaran 

José no se quedó en la cárcel, un día llego la oportunidad de estar cara a cara con el mismo faraón de Egipto e interpretar sus sueños, dos soñadores cara a cara, uno atormentado por la incertidumbre y el otro seguro de lo que Dios es capaz. Si tú sueñas en grande, convive con gente que sueñe tan grande como tú, sigue a personas que te inspiren, ten metas de viajar y conocer otras culturas, lee biografías de personas expertas en su área. 

Tal vez sientes que tu casa o que tu escuela es tu cárcel, pero la oportunidad llegará, pero ¿Qué estás haciendo mientras llega la oportunidad? ¿A qué te has lanzado? ¿Qué es lo que sabes hacer?

El sueño se cumplirá

José termina siendo el administrador y el funcionario de más alto rango después de faraón, habían pasado años desde que tuvo sus primeros sueños, ahora los estaba experimentando en carne propia, Dios le había prosperado y le había dado su propia familia. Las finanzas llegaran, las oportunidades  se presentarán, pero no menosprecies el proceso de prepararte y de que todo lo que tu familia invierte en ti. El lugar donde empiezan a generarse las finanzas es en tu hogar, la forma de gastar, ahorrar e invertir en tus sueños, en aprender otro idioma o terminan tu formación profesional. 

Conclusión

Ten sueños grandes, te un plan para hacerte de finanzas a través del trabajo honesto, da el diezmo de todos tus ingresos y asóciate con Dios en cada proyecto, ahorra para viajar, comprar libros o adquirir cosas que te ayuden a seguir generando ganancias, termina tu carrera y consigue tu título profesional, adquiere una propiedad, ten la visión de formar una gran familia y se una bendición para otros a través de tu trabajo. Dios cumple sueños. Disfruta el viaje. 

¿Qué es un amigo?

Por Luis D. Meneses

Ya sea que busquemos un sabio consejo, una opinión con algo de sentido común, un chascarrillo que nos alegre el día, o que nos empujen a hacer aquello que sabemos que debemos hacer, todos necesitamos un amigo. 

Pero las amistades son curiosas: hay tiempos en los que parecen estar hasta debajo de las piedras, y en ocasiones todas parecen esfumarse. 

Quizás por esta razón la humanidad no ha dejado de preguntarse, al menos por los últimos 25 siglos, qué es un amigo. Los textos de la antigüedad abordaron el problema, y aunque encontramos algunas buenas ideas en Platón o en los Proverbios, la duda ha persistido hasta nuestros días: ¿qué es un amigo? 

Estoy seguro que, mucho más allá de cualquier definición filosófica o histórica de la amistad, cada uno de nosotros tiene historias que ejemplifican la definición de amistad. Por esta ocasión permítanme contarles dos de las mías: 

Cuando estuve en la preparatoria tuve un gran amigo con quien comencé a llevarme porque éramos prácticamente vecinos. Vivíamos a un par de cuadras el uno del otro, estábamos inscritos en el mismo salón. Y no solo eso, también éramos vecinos en la lista de asistencia y los profesores decidieron también hacernos vecinos de banca. Ninguno de los dos tenía automóvil, así que todos los días coincidíamos en el autobús de regreso a casa. Él era muy extrovertido y yo demasiado tímido. Así que la amistad no tardó mucho en nacer. Él hablaba y yo escuchaba divertido. Con el paso de los años fuimos tomando decisiones que nos alejaron el uno del otro y ahora casi ni nos reconoceríamos si estuviésemos frente a frente. Sin embargo, la amistad existió y persiste en el recuerdo. 

Años después, cuando estudiaba el doctorado, encontré otro amigo por casualidad. Me habían invitado a predicar a un campamento de jóvenes (última oportunidad de mi debut y despedida) y todos viajaríamos por tres horas en un autobús hacia un lugar perdido de Querétaro. Los líderes de jóvenes ocuparon los primeros asientos del lado derecho. En ese entonces yo estaba soltero y no llevaba a nadie que me acompañara en el viaje por lo que me tocaría sentarme con alguien desconocido. Cuando abordé me senté en el primer asiento a la izquierda del pasillo, junto a un joven de mi edad. Nos presentamos y comenzamos a conversar. Media hora después empecé a sentir que mis anfitriones nos miraban extrañados. Una hora después cuchicheaban entre sí mientras nosotros seguíamos departiendo alegremente acerca de Dios, la vida, el universo, los comics y todo lo demás. Dos horas después el cuchicheo se había convertido en asombro y risas. Y para cuando llegamos a nuestro destino, no tuvieron nada más que decir que si fuésemos hombre y mujer ya sabrían que éramos el uno para el otro. 

Quizás estas historias no parezcan muy relevantes, ¡y sin embargo lo son para mí! Cuentan la culminación de sendos viajes de descubrimiento de lo que significa ser amigo. A través de la primera amistad recibí la gran lección de que algunos amigos son pasajeros. Están en nuestras vidas por una temporada, quizás para enseñarnos algo, o para hacernos sentir más fuertes o mejor acompañados; pero eventualmente se alejan de nuestro camino y sólo nos queda su recuerdo. 

Por medio de la segunda historia comprendí que hay amistades instantáneas que parecen haber estado ahí contigo toda la vida. También me ayudó a ver que, a pesar de que en la edad adulta nos volvemos mucho más exigentes y selectivos, no es imposible crear nuevas amistades. 

Ambas historias, y otras más que sería imposible relatar aquí, me enseñaron que la amistad es un vínculo que se forja mediante la confianza prolongada en el tiempo. Ese vínculo puede ser inmediato o puede ir creciendo poco a poco. Pero un amigo lo establece y lo cuida; porque un amigo es, sobre todo leal. Tal como lo dice el proverbio: 

"En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia" (Pr. 17:17 RV1960)

Entendamos que en este pasaje la frase "en todo tiempo" no es equivalente a "siempre". La primera se refiere a que hay una temporalidad para la amistad; que puede darse por estaciones, o en periodos; que es dinámica porque involucra dos voluntades. Es por eso que al traductor no le ha parecido conveniente sustituirla con un "siempre", que indicaría una permanencia estática, ajena al cambio de las estaciones de la vida, y por lo tanto inmovil; características que, en definitiva, no son compartidas por el concepto de amistad.

El pasaje tiene, en cambio, un destino al que apuntar nuestras relaciones de amistad: a que lleguemos a ser como hermanos en los tiempos de angustia de nuestros amigos. Que seamos leales y tengamos un consejo, una perspectiva diferente de la crisis, o incluso un poco de sentido común y un momento de risas que nos empujen a hacer aquello que debemos hacer pero no habíamos podido lograr por miedo o incertidumbre.

 Así que, la próxima vez que se pregunten, ¿qué es un amigo?, dense un tiempo para recordar sus propias historias. Páselas por el tamiz del pequeño proverbio que hemos referido aquí, y verá cuánto ha aprendido acerca de ser amigo mientras estaba cumpliendo precisamente esa función para alguien más. 

Dios es mi habitación

Por Marlon Hernández 

Estamos en la recta final de nuestro tiempo de ayuno y oración. Un tiempo muy fructífero de planeación, restauración, edificación para toda nuestra comunidad de fe. Pero ahora, es el momento de meditar sobre habitar. En primer lugar, habitar es estar plenamente presente en un lugar o con una persona. En la Biblia notamos que Dios ha habitado entre su pueblo, desde el principio del Génesis hasta el final del Apocalipsis. Esta palabra también puede significar establecerse o comprometerse con alguien que no sea uno mismo. Los cristianos usualmente usan esta palabra para describir dos situaciones. Dios habita con su pueblo y su pueblo habita con Dios. 

Cuando habitamos en la presencia de Dios, somos conscientes de su gloria en nuestras vidas. Esta conciencia puede ser un sentimiento de cercanía o satisfacción, pero también puede ser una conciencia de la grandeza, el poder, la sabiduría y el amor de Dios. A pesar de que lo ideal es estar conectados, habitando en la presencia de Dios, no siempre vivimos allí. Nos distraemos fácilmente con el ajetreo de todos los días. Cuando no estamos completamente presentes con Dios, nos desconectamos, es decir no tenemos claro donde estamos habitando y el mundo se nos viene encima. Por eso, habitar en su presencia es un lugar seguro para asentarnos; Él mismo es una morada, pero tenemos que estar decididos a estar allí y no salirnos jamás.

Cuando Dios habita con su gente, su presencia se manifiesta a pesar de nuestras deficiencias. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento, Dios caminó con Adán y Eva en el jardín del Edén (Génesis 3:8) hasta que su pecado lo separó de la presencia de Dios. A partir de ese momento, Dios tomaría muchas formas diferentes para conectarse con su creación. Por ejemplo, habitó con los israelitas como columnas de nube y fuego. 

Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche (Éxodo 13:21). 

Más tarde, Dios deseó una relación más estrecha con su pueblo y eligió morar entre ellos en una tienda portátil (el tabernáculo) porque los israelitas todavía estaban vagando por el desierto después de ser rescatados de Egipto. 

Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios (Éxodo 29: 45-46). 

Más tarde, Salomón erigió un tabernáculo permanente en Jerusalén. Después de que Salomón oró y dedicó el templo terminado al Señor, Dios contestó su oración: 

Yo he oído tu oración, y he elegido para mí este lugar por casa de sacrificio. Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo; si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar; porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre  (2 Crónicas 7: 12-16). 

Desafortunadamente, la gente seguía dando por sentada la presencia de Dios y descuidaron su conexión haciendo de Dios un simple culto, una religión que implicaba normas pero nunca una relación personal. 

Finalmente, debido a que el amor de Dios nunca deja de perseguir su creación, quería que la creación tuviera acceso a Él y estuviera con Él en cualquier momento, en cualquier lugar y sin el obstáculo del pecado. Así que Dios dio un paso más para morar dentro y entre su pueblo a través de Jesucristo. Jesús, el Hijo de Dios, que se hizo humano, vivió sin pecado, se sacrificó por el pecado para que la humanidad pudiera morar con Dios eternamente.

Por lo tanto, aquellos que aceptan a Jesús como el Señor, el que hizo este gran acto de amor y misericordia, también reciben su presencia para siempre. Dios decidió establecer su residencia en y entre la humanidad. No más nubes, carpas o templos. En lugar de simplemente pasar tiempo con la creación, Dios elige la creación como el lugar donde estar. Además, ayuda a su creación a ser sensibles a su presencia. Dios hace que la humanidad sea un buen anfitrión de la presencia y el poder de Dios y lo hace a través del Espíritu Santo.

Aunque Dios está en todas partes, su presencia y su gloria habita en los corazones de sus hijos. Esto es como cuando el agua está en el aire, sin embargo cuando se condensa,  forma los ríos y los mares. Cuando habitamos en su presencia, experimentamos esa inmensidad de su deidad que al mismo tiempo viene a nosotros a tener una relación  de padre a hijo.  Que al momento de finalizar nuestro tiempo de ayuno y oración, seamos más sensibles a Él, pero sobre todo, consientes de que en todo momento estamos conectados a su presencia.

¿Qué estás construyendo?

Por Israel Téllez

“Por tanto, el que me oye y hace lo que yo digo, es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca. Vino la lluvia, crecieron los ríos y soplaron los vientos contra la casa; pero no cayó, porque tenía su base sobre la roca. Pero el que me oye y no hace lo que yo digo, es como un tonto que construyó su casa sobre la arena.Vino la lluvia, crecieron los ríos, soplaron los vientos y la casa se vino abajo. ¡Fue un gran desastre!” 

Mateo 7:24-27 (NTV)

 

Todo lo que edifiquemos en Dios resistirá toda prueba y circunstancia, esa es una ley espiritual que nos garantiza construir lo que realmente puede darle gloria a Dios y permanecer a través del tiempo. Construimos para habitar y para disfrutar la vida, pero muchas veces vemos como hay cosas en nuestras vidas que se derrumban. Te animo a construir los mejores años de tu vida en Dios.

 

1.   Construye un íntima relación con Dios

La salvación la recibimos gratuitamente a través del perdón de nuestros pecados por medio de nuestra fe en Jesús, pero nosotros somos responsables de construir una relación íntima con Dios. No hay relación más relevante y más significativa en nuestra vida que con nuestro Padre celestial. Nos relacionamos con Dios a través de la oración para saber que Dios lo es todo en nuestra vida, pero sorprendentemente nos encontramos reflejados en los ojos de Dios mientras más lo buscamos a él, nos podremos ver tal cual Dios nos ve, escuchar su corazón y oír su voz. La construcción qué tenemos que levantar como personas, familias o país es nuestra relación personal con Dios, porque todo depende de ella. Nos relacionamos con Dios como hijos amados, pero manifestamos su voluntad como sus amigos íntimos ¿He construido una relación íntima con Dios? ¿Qué necesito para construir una relación más íntima con Dios?  

 

2.   Construye una gran familia que refleje tu pasión por Dios

La otra relación más significativa después de nuestra relación con Dios es la relación con la familia que Dios nos ha dado. La ley y los profetas se resumen en amar a Dios y amar nuestro prójimo, y nuestra familia son las personas más próximas a nuestro corazón. La familia es el regalo que Dios nos ha dado para experimentar la plenitud del amor. Nuestra esposa es un regalo de parte de Dios, nuestros hijos son prestados, nuestros nietos son la corona de la bendición de Dios sobre nuestras vidas y nuestros padres son el instrumento que Dios uso para formarnos. Tenemos la responsabilidad de levantar familias que amen a Dios y le obedezcan, que sean bendición en todos sus caminos y sean un reflejo de la gloria de Dios en esta tierra. No importa si vives solo, eres parte de una gran familia de fe y eres una bendición para otros ¿Qué estás construyendo con tu familia? Tenemos que vivir consientes que para Dios es importante nuestra familia y el legado que dejamos a través de las generaciones ¿Qué hijos estamos dejando para el mundo? ¿Qué testimonio estamos trasmitiendo como familia a un mundo en tinieblas? 

 

3.   Construye relaciones significativas que añaden valor a tu vida

Construir relaciones requiere tiempo, confianza, trasparencia, honestidad y muchas cosas más, pero si quieres tener amigos, muéstrate amigo. Jesús es el máximo ejemplo de ser amigo, siempre añadía valor a las personas buscando una relación. Se intencional y honesto al buscar una amistad sobre todo transparente en tus motivos. Si quieres tener grandes amistades valora más a las personas que a las cosas que puedas lograr con ellas, pasa tiempo de calidad con gente que te bendiga escuchar y disfrutes su compañía ¿Qué relaciones estamos buscando?¿Nos mostramos amigos con otros?¿Estamos siendo verdaderamente honestos al acercarnos a otras personas?¿Seremos los amigos que otros esperan?

 

4.   Construye para servir a otros

Toda la bendición que Dios nos ha dado no sirve si no la usamos para bendecir a otros, en eso consiste el amor, no en recibir sino en dar. Tienes la capacidad para construir grandes riquezas y éstas no se limitan al aspecto financiero, Dios nos ha llamado a ser prósperos en todas las áreas de nuestra vida. ¿Qué estás construyendo para servir a otros? No son las grandes metas sino las pequeñas acciones que reflejan tu servicio ¿Cuáles son las tres pequeñas acciones que pueden hacerme útil para el servicio a otros?

 

 

5.   Construye para el futuro

No siempre tendremos la misma fuerza y no siempre vamos a construir, porque también tenemos que aprender a habitar y disfrutar el fruto que Dios nos dé. Dios bendice la mano diligente y tenemos que edificar lo que Dios nos manda a levantar, saber administrar nuestras fuerzas, nuestras finanzas, nuestras conversaciones y nuestro tiempo teniendo una mirada al futuro. El mundo enfrenta el futuro con temor e incertidumbre, nosotros como hijos de Dios tenemos que enfrentarlo con fe y esperanza trabajando fuerte hoy para experimentar el futuro glorioso que Dios tiene para cada uno de nosotros. ¿Cómo estás viendo el futuro hoy? ¿Cuáles son las dos cosas que tienes que hacer hoy para disfrutar el futuro?

Proyectar, viendo hacia el futuro

Por Jorge Aburto | #21días

 

"… Entonces, después de que hayan sufrido un poco de tiempo, él los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y los afirmará sobre un fundamento sólido.” 1 Pedro 5:10

 No hay mejor manera de comenzar un proyecto que teniendo la convicción de que tendrá éxito, y es así como comenzamos este tiempo de ayuno y oración, convencidos de que lo que aún no vemos será una realidad.  

Todos tenemos la capacidad de planear, para algunos es más fácil que otros, algunos planean cosas buenas, otros todo lo contrario, pero Dios nos dio a todos la habilidad de imaginar y materializar lo que aún no existe. 

Tu eres un proyectista del futuro y cada día de tu vida es un proyecto nuevo, vendrán retos, habrá desafíos y vicisitudes que pondrán a prueba tu fe y tratarán de tambalearte. Por ello la importancia de estar afirmados sobre el fundamento sólido que es Jesucristo. 

Proyectar es la capacidad de ver todo lo que Dios nos ha dado por gracia, conocer sus propósitos eternos que existen en el mundo del Espíritu y que fueron predeterminados para nuestra vida.

¿Cómo comienzo a proyectar lo que Dios quiere para mi vida?

1.     Para proyectar necesitas saber que siempre hay cosas mejores para ti. 

Por la fe, Abraham pudo ver concretado el proyecto de Dios en su vida, creyó y fue padre de multitudes,  a pesar de las circunstancias ,tuvo que mantener la esperanza en la promesa de Dios y en su cumplimiento, él  permaneció y se fortaleció en esa promesa.   

De la misma manera cada día de tu vida has esta declaración con tu boca: “hoy es el día del cumplimiento “, “Hoy es el día de ver las promesas de Dios hechas una realidad”, pero no como una declaración positiva sino con una certeza y una plena confianza en la fidelidad de Dios.

2.     Para proyectar necesitas saber cómo Dios te ve y todo el potencial que ha puesto en ti. 

Nadie debería comenzar un proyecto desconociendo los recursos con los que cuenta. En Lucas 14:28 Jesús nos recuerda la importancia de calcular el costo para ser su discípulo, y de la misma manera cada idea y proyecto tienen un costo, por lo tanto, es vital que conozcas todos los recursos que Dios ha puesto en tu cuenta del “banco celestial” y sepas que están a tu disposición en el momento que los necesites. Cuando leemos su palabra todos estos secretos  son revelados y por fe los hacemos nuestros. 

3.     Para proyectar debes tener una visión global.

El segundo mandamiento que Jesús resaltó fue el de amar al prójimo como uno mismo, en otras palabras, el enfoque de tus proyectos no debe estar centrado solo en ti, pensando solo en el beneficio propio, sino considerando que toda cosa que tu hagas es para la edificación de Su iglesia y para mostrar a Cristo.

Honrar y glorificar Su nombre debe ser nuestra prioridad, haciendo las cosas como para Dios, con excelencia y sabiendo que fuimos llamados para bendecir a otros.  Cuando te alineas a los propósitos de Dios, él siembra sus planes en tu corazón, y de una forma sobrenatural ahora tú formas parte de un propósito global, donde muchas vidas son impactadas y trastornadas por el Espíritu de Dios. 

4.     Para proyectar debes creer lo imposible

 Tenemos un Dios creativo que hace cosas nuevas cada mañana y crea cosas donde no las hay, y tú como su hijo eres un instrumento para materializar todo lo que aún no se ha visto ni escuchado porque permaneces conectado a la fuente que es Jesús ( 1 Corintios 2:9), y solo en él  está  el poder para resucitar y traer a la vida todos esos planes  que están sembrados en tu corazón desde antes de la creación de este mundo y que aún no son una realidad. 

Ni las circunstancias, la edad ni el tiempo son un límite para que Dios cumpla su propósito en ti, pon la creatividad en acción y comienza a diseñar un futuro glorioso para las siguientes generaciones.   

 

 

Dios ha preparado todo

 

Todos los seres humanos tenemos la tendencia de planificar nuestro futuro. ¿Por qué lo hacemos? La respuesta es muy sencilla, lo hacemos porque es una de las características que El Creador de todas las cosas nos heredó. La Biblia declara que hemos sido "hechos a su imagen y semejanza"; por lo tanto, el planear, visualizar o soñar sobre nuestro futuro es lo más natural que los seres humanos siempre vamos a hacer.

Aunque hay personas que están ansiosas y preocupadas por el fin del mundo, los desastres naturales como los terremotos e inundaciones o la hambruna, su actitud juega un papel negativo; mientras que otras personas, estas mismas circunstancias prefieren tomarlas como una oportunidad para crear lo nuevo y mantenerse esperanzados.

Pero,¿cuál debe ser nuestra actitud? nuestra mente no debe tambalearse por el transcurso del tiempo, porque Dios  "es el mismo ayer, hoy y para siempre", Él ha preparado todo de antemano para nosotros. Dios es un Padre que conoce todas nuestras necesidades y prepara todas las cosas anticipadamente para que las disfrutemos y estemos bien en esta tierra. Ese es el mensaje central de la Biblia.

A continuación dos consejos claves para estar tranquilos y confiados de que Dios nos ayudará en todo tiempo, sea bueno o sea malo.

  • Primero 

Renuncie a toda incredulidad. Al estar en medio de circunstancias adversas no levante una queja en contra de Dios, porque al hacerlo tratamos a Dios como a un ser humano infiel. Una de las cosas que más desagrada a Dios es el hecho de poner en duda SU fidelidad. La Biblia dice así: "sin fe es imposible agradar a Dios...", la fe vence a la incredulidad, así que si queremos recibir todas las cosas que Dios ha preparado para nosotros debemos de tener completa y total fe en Él.

  • Segundo

Debemos de obedecer a Dios y a SU Palabra. La incredulidad atrae a la desobediencia y dejamos de recibir todo lo bueno que Dios tiene para nosotros cuando desobedecemos a Dios. Un hombre o mujer va a actuar y a decidir de acuerdo a su propio criterio  cuando no cree en la Palabra de Dios, sin embargo Dios tiene grandes y preciosas promesas para todos nosotros, pero para tomarlas y hacerlas realidad debemos de creer y obedecer. 

Le animo este día a poner toda su confianza en Aquel que es Fiel para cumplir todo lo que ha dicho.

ORACIÓN

Padre, te doy gracias  porque tú tienes preparadas cosas buenas para mí, confío que ya están hechas desde la fundación del mundo; te pido que me mantengas en tu camino y avives mi fe en ti para que pueda recibirlas en abundancia y disfrutar de ellas. Gracias, en el nombre de Jesús, Amén.

¿Cómo predicar a Cristo? Primeros pasos en el cristianismo

 

Por Israel Téllez

 

“ Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” 

Juan 3:16-17 (NTV)

 

Introducción

La meta de compartir el evangelio con nuestra familia, amigos, vecinos o nuestra comunidad es que ellos puedan abrir sus corazones para creer y confesar a Jesucristo como el Señor y Salvador de sus vidas, establezcan una relación personal con Dios y comiencen experimentar por ellos mismos la vida de fe que vemos en la palabra de Dios a través de las enseñanzas de Jesús. La salvación es personal y es la decisión más importante en nuestra vida.

El evangelio son las buenas noticias de parte de Dios y la esencia del mensaje se centra en la vida y obra de Jesucristo para salvar a todo aquel que crea en Él. Cada creyente tiene la responsabilidad como el gran privilegio de compartir el evangelio. Te daremos unas recomendaciones prácticas para que puedas hacerlo y tener una gran cosecha de almas en tu vida de fe. 

1.    Predicamos a Cristo con amor

El mensaje del evangelio es un mensaje de amor, de relación, de conexión, de rescate, de salvación, de perdón, de justicia, de restauración, de gloria, de fe y esperanza, es Dios mismo amando al mundo para salvarlo a través de Jesús. 

 

Jesucristo no vino al mundo como juez sino como salvador, así que cada creyente debe tener la misma actitud y la motivación al predicar el evangelio. No hay otra conexión más poderosa que el amor, no es el conocimiento, la sabiduría o los milagros, es el amor lo que nos conecta con Dios a través del perdón de nuestros pecados; por eso todo creyente puede recibir el amor de Dios en el perdón de todos sus pecados.

 

Esto nos reafirma que la forma inmediata de Dios al llegar a cualquier persona se manifiesta en una búsqueda de amor para establecer una relación directa y personal con cada creyente. Jesucristo es el ejemplo máximo de como predicar y el siempre vino a conectar a las personas con el amor y propósito de Dios.

 

2.    Predicamos a Cristo crucificado

La crucifixión es sinónimo de juicio, castigo y muerte; así el sacrificio de Jesucristo en la cruz del calvario es la justicia perfecta de Dios, porque es la vida y obra de Cristo, el hijo justo y santo de Dios ofreciendo su propia vida por amor a nosotros con el fin de rescatarnos y meternos a una relación correcta con Dios. Yo la llamo la “Ley del intercambio”, por la razón principal que Jesús pagó el precio que merecía todo pecador, una muerte cruel de castigo y juicio por el pecado de la humanidad. Eso es lo que Dios demandaba para que el hombre tuviera comunión con Él, un sacrificio perfecto para quitar el pecado de la vida del hombre; es así que solamente al creer que la muerte de Jesús fue suficiente para rescatarnos nos abre el único camino, la verdad y la vida que nos lleva al Padre. 

La Biblia declara en libro de Romanos 10:8-10, que si creemos que Jesús es El Señor y confesamos que Dios le levanto de entre los muertos seremos salvos, porque con el corazón se creé para justicia pero la boca se confiesa para salvación. Con esta afirmación, el creyente acepta y reconoce la obra de redención a través de la muerte y resurrección de Jesucristo. La vida eterna de todo creyente comienza al creer y confesar a Jesucristo y recibir el regalo de la salvación, por eso debemos predicar a Cristo crucificado, porque al hacerlo creemos que fuimos levantados juntamente con Cristo en la cruz para juzgar y crucificar nuestro propio pecado, ser muertos junto con él derrotando a la muerte y ser resucitados en una nueva vida a través de la sangre de Cristo.  

3.    Predicamos a Cristo resucitado

Nuestra fe se basa en la resurrección de Jesucristo. Si no hubiera resurrección nuestra fe sería una hermosa filosofía o una linda historia de amor, pero la resurrección es una evidencia, es un hecho, es lo que le da sustento a nuestra fe; por lo tanto, tenemos que predicar a Cristo resucitado. Así como su muerte trae la justicia de Dios a nuestras vidas, la resurrección trae la vida eterna a nuestro espíritu. En la muerte de Jesucristo Dios juzgó nuestro pecado y cargó sobre su vida el pecado de toda la humanidad en el castigo terrible de la cruz, pero en la resurrección de Jesucristo Dios nos da la victoria sobre el pecado y la muerte que nos separaban de Dios para darnos una vida nueva con una nueva naturaleza. 

4.    Predicamos a Cristo glorificado

La obra de Dios no ha parado, Jesucristo está vivo y sentado a la diestra del Padre, Dios le ha exaltado sobre toda la creación y ha puesto toda autoridad debajo de sus pies para que toda lengua confiese y toda rodilla se doble ante Él. Dios salva y sigue salvado a todo aquel que crea y confiese a Jesucristo cómo Señor, por eso tenemos que predicar a Cristo glorificado. 

Jesucristo ascendió al cielo para ofrecer su propia sangre ante el Padre, su sacrificio es válido y vigente para quitar de una vez y para siempre el pecado de todo aquel que lo crea. Pero vayamos más adelante, la posición de Jesucristo no es pasiva en el cielo, el envío al Espíritu Santo para que todo creyente pueda tener la vida eterna en su espíritu, pueda vivir la vida nueva y abundante que nos prometió aquí en la tierra, y lleve una vida de poder y propósito. Cuando predicamos a Cristo glorificado anunciamos el plan vigente de Dios de tener una relación personal con nosotros, pero también nos hace participes de su maravillosa obra aquí en la tierra dándonos propósito en una vida relevante que añade valor a todas las áreas de nuestra vida. 

5.    Predicamos a Cristo con nuestra vida

Nuestro testimonio habla más que nuestras palabras, pero que maravilloso y hermoso es que un creyente comparta el evangelio con su propia vida. La salvación es personal pero tenemos el privilegio de ser un conector para que la gente al vernos encuentre a Cristo viviendo dentro de nosotros. El apóstol Pablo reafirmaba que somos cartas leídas por todos. Nuestro testimonio es importante para tener autoridad para compartir a Cristo. Cuando Jesús estuvo en la tierra la gente expresaba que él hablaba como plena autoridad. 

6.    Predicamos a Cristo por gratitud 

El mensaje del evangelio lo recibimos porque alguien nos compartió a Cristo, alguien oró por nuestra salvación y alguien hizo el esfuerzo de llevarnos a los pies de Jesucristo dedicándonos tiempo pacientemente. De la misma gracia que recibimos tenemos la responsabilidad de dar con gratitud y amor el mismo mensaje que nos ha trasformado, de hecho cada creyente que lleva una persona a los pies de Cristo experimenta un gozo glorioso y se convierte en parte activa del reino de los cielos aquí en la tierra.

7.    Predicamos a Cristo por es la respuesta para la vida

Cristo es la respuesta de Dios a la humanidad. Dios mismo habitando en nosotros a través del Espíritu Santo y manteniéndonos en una relación directa y personal con Dios. No hay relación más relevante y más significativa que transforme y toque todas las áreas de nuestra vida. Cristo es la plenitud de Dios y es la respuesta para la vida.

 

8.    Predicamos a Cristo porque es el poder de Dios para salvación

El poder de la salvación radica en el mensaje del evangelio y todo aquel que lo cree es salvo delante de Dios. La salvación no depende de algún esfuerzo humano, algún ritual o algún conocimiento extraordinario, sino de la fe en Jesucristo; así el creyente recibe la gracia de Dios y experimenta el poder de la salvación para trasformar y trasladar nuestra vida de muerte espiritual a vida eterna. 

Conclusión

 

Hemos sido empoderados y bendecidos para llevar el evangelio a todos los rincones de un mundo en necesidad y tinieblas. Tenemos que predicar a Cristo y al hacerlo, mostrar el gran tesoro que habita dentro todo creyente en Jesucristo para conectar a las personas con el amor y el propósito de Dios. 

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