La pluma del Director

No puedo dejar de hacerlo

 

La tendencia del hombre es hacia el pecado, en 1 Corintios 10:12 TLA, dice “Por eso, que nadie se sienta seguro de que no va a pecar, pues puede ser el primero en hacerlo”. Cuando nosotros no consideramos nuestras debilidades, seremos más vulnerables a caer en ellas, ya que nos confiamos y tendemos a descuidar esas áreas que estarán expuestas a la tentación que puede venir en cualquier momento. (1a Pe 5:8 NTV.)

 

Como existe la tendencia hacía el pecado, habrá cosas en las que tendremos que esforzarnos más para dejarlas, pero esto no es imposible con la ayuda de Dios. Recuerde que el crecimiento es un proceso en donde el alma se va renovando, pero cuanto más conocemos más responsabilidad tenemos, pues al que más se le da más se le demanda. (Lucas 12:47-48 NTV ).

 

Cuando reconocemos nuestros pecados, vemos la necesidad del perdón de Dios, y lo aceptamos no sólo porque no hay otra salida, sino porque nos rendimos en respuesta al acto de amor donde Jesús entregó todo por nosotros.

 

Entonces esto nos llevará a un profundo y genuino arrepentimiento, al reconocer que se nos está entregando lo que no merecemos. Donde no entra el tengo o debo obedecer por las consecuencias de no hacerlo, sino el quiero por lo que Él ya hizo por mí.

 

En esta decisión entra en juego la voluntad personal que ni Dios ni el diablo la someten, puesto que Dios nos entregó un libre albedrío para elegir libremente, por lo que podemos decir que “Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece” (Fil. 4:13 RVR1960)

 

Aún cuando permanecemos en el amor de Dios existe la posibilidad de que pequemos, pero podría ser de manera involuntaria, cuando esto sucede el Espíritu Santo se encarga de mostrarnoslo y el amor a Dios nos impulsará a corregir. 

 

Cuando pensamos o decimos “no puedo dejar de hacerlo” es porque no hemos sido perfeccionados en el amor de Dios, y esto no depende de Dios, sino, de nosotros, pues somos quienes decidimos a quien rendir nuestra voluntad.

 

Para finalizar, de acuerdo a los pasajes que hemos citado y muchos más que encontramos en las escrituras llegamos a la conclusión que podemos dejar de hacer todo aquello que no es agradable a Dios, puesto que en Cristo Jesús tenemos libertad. (1a Juan 2:1-6 NTV)

 

Versículos para vencer la depresión

La mayoría de nosotros hemos escuchado lo que es la depresión, y muy pocos podrían afirmar que nunca han experimentado algún tipo de depresión. Al leer la Biblia, seguramente, el salmista estaba deprimido cuando escribió el Salmo 77; y como autor, claramente describe lo que es su experiencia con la depresión. Dado que nosotros también lo sabemos y la hemos pasado, seguramente Dios nos dará hoy un enfoque liberador sobre este tema.  

 

Al Señor busqué en el día de mi angustia; Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo. 3 Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu.  4 No me dejabas pegar los ojos; Estaba yo quebrantado, y no hablaba. Salmo 77:2-4  

  

¿Alguna vez te has sentido como los versículos 2, 3 y 4?  

 

Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría: 7 ¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a sernos propicio? 8 ¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa? 9 ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? Salmo 77:6-9  

¿Y alguna vez has dicho los versículos 7, 8 y 9? 

 

Al leer y meditar las palabras del texto podemos observar que la depresión nos afecta al menos de la siguiente manera: 

 

A) Abruma nuestro espíritu. El salmista se refiere a esto en el versículo 3 cuando dice que “su espíritu desmayaba”. Una definición del diccionario de depresión es "una disminución del espíritu". ¡Cuántas veces algunos de nosotros hemos experimentado esto! Por alguna razón inexplicable nos hemos encontrado en las profundidades del dolor: nuestro espíritu ha sido derrotado, abatido y abrumado. 

 

B) Despierta negativamente nuestra memoria. En el versículo 6, el salmista nos dice que en su tiempo de depresión recordaba los momentos pasados en que había podido cantar, incluso en la noche, ¡pero no ahora! Cuando comparó esos momentos con los actuales, anhelaba que pudieran ser diferentes, ¡y el recuerdo mismo lo hizo más miserable! 

 

C) Nos roba el sueño y cierra nuestros labios. En el versículo 4, nos dice que cuando se fue a la cama, los párpados del salmista se negaron a cerrarse. La depresión hace eso, y también sucede cuando existe preocupación y ansiedad. Por lo tanto, debemos entender que la depresión suele ser peor por la noche que de día. De la misma forma en el versículo 4, el salmista nos da a entender que estaba demasiado preocupado como para hablar. ¿Alguna vez has estado en esa condición?  

 

En este punto de la lectura seguramente te preguntarás sobre las causas de la depresión. Y si has puesto atención a las palabras del salmista, sabrás que su pesar viene como consecuencia de una visión pesimista de la vida. Incluso el versículo dos nos muestra que se negó a ser consolado. Algunas personas están llenas de pesimismo, siempre pensando y hablando de manera incorrecta. Como cristianos, debemos cultivar un santo optimismo y negarnos deliberadamente a detenernos en el lado oscuro de las cosas.  

 

Por otro lado, también es notoria una actitud quejumbrosa. En el versículo tres, el salmista dice: "Me acordé de ti, oh Dios y me conmovía". La persona que siempre se queja es especialmente propensa a la depresión. ¡Evitemos ser personas que se quejan! También debemos evitar a toda costa sumergirnos en una introspección dañina, poco espiritual y mórbida que sigue mirando errores. La mirada que debemos cultivar está indicada en Hebreos 12:2 y Colosenses 3:1-2. ¡Muchos del pueblo de Dios están espiritual, mental y físicamente enfermos porque viven ensimismados! 

 

Antes de dejar atrás las causas de la depresión y pensar en la cura, debemos recordar que hay muchas razones prácticas por las que las personas (incluidos los cristianos) pueden deprimirse. La causa puede ser física, por ejemplo, un desequilibrio químico en el cuerpo. ¡La mala salud es un buen amigo de la depresión! Las circunstancias adversas y las malas noticias pueden traer depresión; el trabajo en el que estamos involucrados puede hacernos especialmente propensos a la depresión ¡incluso el clima puede causar depresión del cuerpo y luego de la mente! Además, la falta de vitaminas necesarias y una nutrición adecuada puede causar depresión.  

 

Entonces ¿Cuál es la cura para la depresión?  En primer lugar, a medida de lo posible, debemos llevar una vida saludable, tener la cantidad correcta de sueño, relajación, ejercicio, aire fresco, comida y diversión, ¡y mucho trabajo también! Busca vivir una vida equilibrada y completa para la gloria de Dios. Sin embargo, si la depresión llega a venir, los siguientes versículos nos ayudarán a recordar que sí se puede vencer la depresión. 

Por lo tanto, la depresión no es un pecado, (aunque permanecer debajo de ella puede llegar a ser); es una debilidad, y no debemos fingir que no existe. Si llega, admite que está ahí, como lo hizo Pablo con su enfermedad en 2 Corintios 12:9-10, pero ten en cuenta que no debe quedarse, sino que el Señor puede librarnos y darnos paz como lo dice en Juan 16:33: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. 

 

Un segundo aspecto está relacionado con tener personas que nos acompañen en oración.  ¿Tienes un amigo o ser querido que pueda estar contigo en oración?  

 

Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. (Mateo 18:19-20).  

 

Finalmente

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3:13-14

 

Pablo está usando la analogía de un corredor para poner el pasado y el futuro en su perspectiva adecuada. Así mismo, estamos en una pista, corriendo la carrera de la vida. Lo más increíble es que cada cristiano es la única persona en su camino. Uno no tiene que ser tan rápido, sino constante. Lo único que está detrás de nosotros es nuestro pasado (olvidando aquellas cosas que están detrás), con sus fracasos, abusos, heridas, arrepentimientos, logros o incluso fama.

 

En muchas ocasiones, el pasado contiene los pensamientos depresivos que Pablo dice que hay que olvidarse. Él mayor tema de fracaso de una persona que batalla con la depresión, es que al correr la carrera su pasado le impida correr bien. Por lo tanto, para salir de manera más rápida de cualquier situación depresiva, debemos mirar hacia adelante, estirándonos hacia un nuevo día y agradeciendo a Dios por todo lo que tenemos en Cristo Jesús nuestro Señor.

 

Consejos para un matrimonio Feliz

 

¿Existe el matrimonio feliz? Si, ¿Libre de conflictos? No, entonces ¿cómo puede un matrimonio encontrar la felicidad? 

El matrimonio feliz debe tener la capacidad de resolver los conflictos y tomar decisiones sabías. Para ello es necesario tomar el tiempo para conocer a su cónyuge y comprender las diferencias entre uno y otro y así tomar aquellas que pueden llegar a fortalecer el matrimonio.

Pero esto, no será posible sin el ingrediente principal, el AMOR, no solo entre los cónyuges, sino el amor que ubica a Cristo en primer lugar. El Salmo 127:1 (a) NTV dice: “Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo”. Jesucristo debe estar en el centro de todo matrimonio edificando con su palabra.

El amor es el sentimiento más poderoso en la vida, siempre hará que demos lo mejor por los demás, y nos permitirá tener la capacidad de resolver o enfrentar los conflictos más difíciles de nuestra vida, asumiendo el papel o rol que le corresponde a cada cónyuge. 

El perdón está íntimamente relacionado con el amor. 1ª Pedro 4:8 (NTV) “Lo más importante de todo es que sigan demostrando profundo amor unos a otros, porque el amor cubre gran cantidad de pecados”.

Otro aspecto importante que cualquier matrimonio debe considerar es lo que la biblia dice: “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos serán como una sola persona.” Efesios 5:31 DHH 

Dios nos exhorta a separarnos de manera física, emocional, mental, espiritual y financiera de los padres, esto no quiere decir que no les honremos, sino que esto nos ayudará a que como matrimonio tengamos esa privacidad, comunicación y responsabilidad en las decisiones que como pareja se tomen, tampoco quiere decir que no escuchemos e ignoremos algunos de sus consejos; sino que debemos evaluarlos como pareja y mediante la guianza de Dios tomar decisiones.

Así mismo la comunicación es indispensable. Guardar, ocultar las cosas no soluciona nada, por el contrario, las empeora. Por ello es muy importante ser transparente, sincero y honesto en la relación con nuestro cónyuge.

Muy importante es el área sexual, si bien es cierto, no es la base del matrimonio; si no el amor, no debemos descuidar este aspecto. 1ª Corintios 7:1-5 NTV.

Estos son algunos aspectos que debemos considerar, sin embargo, en la biblia podemos encontrar respuesta a cada necesidad en la relación matrimonial.

Sergio Velázquez Cabrales 

Daniel y el Ayuno

El ayuno y la oración ferviente nos conectan con el corazón de Dios, permite conocer su voluntad y nos prepara para recibir sus bondades y dones excepcionales. 

 

Como familia en Cristo, el ayuno es un arma poderosa para sobrepasar los tiempos difíciles y de incertidumbre, nos ayudan a enfocar nuestra atención en su propósito a pesar de la adversidad y nos impulsa a dar pasos de fe, confiados en que Dios se agrada en quienes lo honran.

 

Aún en los tiempos más oscuros que vivió el pueblo de Israel, Dios mostró su fidelidad y amor para aquellos que permanecieron conectados a Él, tal como sucedió con Daniel y sus tres amigos Ananías, Misael y Azarías.

 

Ayunar para mostrar el poder de Dios

Al ser escogidos entre miles por el rey de babilonia Nabucodonosor por ser excepcionales, muestra ya un favor especial de Dios sobre sus vidas, y a pesar de ser muy jóvenes su conexión genuina con el creador les permitió brillar aun entre los mismos siervos del rey.

 

Compartir los mismos alimentos y la bebida que el rey consumía representaba ya un honor especial, sin embargo, Daniel sabía perfectamente que estos privilegios y el adoctrinamiento al que iban a ser sometidos significaba aceptar a sus dioses paganos y negar al Dios todopoderoso en el que ellos confiaban. Por esta razón tomaron la decisión de ayunar consumiendo otro tipo de alimentos, basado en legumbres y agua. Al final ellos estaban más fuertes y robustos que los otros jóvenes que comieron el menú del rey.

 

Para Daniel y sus tres amigos, el ayuno no solamente demostraba una completa devoción y honra a Dios, sino que les abría la gran oportunidad de mostrar el poder del Creador, siendo fortalecidos tanto físicamente como en su espíritu.

 

Ayunar establece la gloria de Dios 

Para algunos el ayuno puede significar un gran sacrificio que implica debilitamiento corporal y de ánimo.  Sin embargo, con el ejemplo de Daniel comprobamos lo contrario, a pesar de que su dieta parecía ser pobre en comparación con el de los demás, ellos fueron considerados diez veces mejores entre todos los jóvenes y sirvientes del rey Nabucodonosor.

Además, Dios en su perfecta voluntad concedió dones y habilidades intelectuales especiales a estos cuatro jóvenes, lo cual abrió la oportunidad de ser muy cercanos al rey y de esa forma ejercer liderazgo e influencia que llevaron a Nabucodonosor a reconocer el poder de Dios, esto sin duda tuvo repercusiones en los próximos años del pueblo de Israel.

 

Ayunar y servir a Dios 

Oramos por una generación de jóvenes sanos, fuertes, llenos de conocimiento y sabiduría y con un corazón conectado al de Dios, siempre dispuestos a servir. 

Así como Dios respaldó con milagros extraordinarios a Daniel y sus amigos por su lealtad y honra y esto permitió que muchos pudieran reconocer Su grandeza, que hoy como familiade fe, podamos ser luz en los tiempos oscuros que vive este mundo.

¿Por qué debo orar?

En el corazón de todo creyente hay un profundo anhelo por glorificar a nuestro Padre, conversar con él y expresarle toda nuestra gratitud por sus bendiciones, pero también poner delante de su presencia nuestras peticiones cuando las cosas no van bien. 

 

La oración es un acto de fe que nos conecta directamente con el corazón de Dios, nos da la oportunidad de conocerlo más y experimentar su gloriosa presencia.

 

Toda relación de amistad se construye a base de comunicación, confianza y amor, y como todo hábito, requiere de esfuerzo y de inversión de tiempo. Así como la gente asiste a los gimnasios para ejercitar su cuerpo y mantenerse saludable, la oración permite que nuestra fe se fortalezca y nuestra alma permanezca sana. 

 

 La práctica continua de la oración permite que no se vuelva una carga sino una necesidad.

 

Aquí te comparto tres razones por las cuales debemos orar:

 

Para darle la gloria a Dios

El rey David sabia la importancia de apartar un tiempo para dar gracias a Dios, honrar su nombre y reconocer su majestad. En el Salmo 100 nos menciona la manera de acercarnos a Dios; siempre alegres y con humildad sabiendo que Él nos creó, somos suyos y cuida de nosotros, dando gracias por todas sus bondades y por su misericordia que se renueva cada día. 

 

Cuando abrimos nuestra boca para dar Gloria a su nombre, estamos reconociendo que Él es superior a todas las cosas incluso sobre cualquier problema o enfermedad que estemos viviendo, y nos da la oportunidad de vivir nuestros días confiados y con esperanza. 

 

Para mantener una comunión con Dios

Jesús con el ejemplo mostró a sus discípulos esa necesidad por estar conectado con el Padre, se apartaba a orar a veces en privado, otras acompañado por algunos de ellos, pero siempre en oración.

 

En Mateo 7: 7-12 lo resume en tres acciones: pidan, busquen y llamen.

 

Estamos tan acostumbrados a las cosas inmediatas que olvidamos que toda relación se fundamenta en la constancia y la persistencia, con estos versículos Jesús nos deja claro que Dios está interesado en ti, en tus necesidades y en tus anhelos, que mejor que entablar una sociedad genuina con él para ver cómo se van cumpliendo cada uno de ellos.  

 

Para establecer el reino de Dios en la tierra

Cuando oramos conforme a la palabra de Dios no se trata de declarar buenos deseos, sino de reclamar todo lo que él ha dicho que nos pertenece y establecer sus principios y promesas para tu vida y la de sus hijos. 

 

Dar libertad a los oprimidos, traer sanidad a los enfermos, paz y consuelo a los corazones angustiados y entristecidos, levantar y renovar las fuerzas de aquellos que han sido debilitados por las aflicciones diarias y traer plenitud y prosperidad a la obra de nuestras manos, es parte de los planes que Dios tiene para sus hijos en esta tierra. 

 

Hemos sido llamados como instrumentos de Dios para establecer estas verdades en nuestra casa, en nuestra comunidad, en nuestro país, no para vanagloria sino para la gloria de Su nombre. 

 

En Mateo 6:5-15  Jesús enseña a las multitudes como nuestra oración debe estar alineada a la voluntad del Padre, “ Hágase tu voluntad , así como lo es en el cielo que sea aquí en la tierra”.

 

Oren si cesar

“Oren sin cesar” es la indicación de Pablo a los Tesalonicenses, además de toda una serie de acciones, él sabía perfectamente que una fe que no se pone en acción es solo simple acto religioso.

 

 

 

Versículos para Vencer el miedo

Sabemos que el miedo paraliza, nos limita y en ocasiones hasta nos esclaviza para impedir que alcancemos el propósito de Dios para nuestras vidas. Vivir con temor, no es el plan de Dios para sus hijos. En muchas ocasiones el miedo es producto de situaciones inexistentes generadas por nuestra mente a través de un pensamiento mentiroso, lo que la biblia llama dardos de fuego enviados por el enemigo.

En el evangelio de Juan 8:44 Jesús llama a satanás “el padre de mentira”. Las situaciones que nos llevan a encontrarnos con el miedo pueden ir generando una conducta de reacción anticipada que puede producir estrés y otro tipo de situaciones que afectan la salud. Usted podrá ver a un bebé que puede acercarse al fuego, al agua, hacia algo peligroso sin temor a lo que pueda sucederle, sin embargo, estas experiencias irán construyendo una fortaleza en su pensamiento que lo harán reaccionar ante ellas; esto sucede en todos los seres humanos. 

El temor es una mentira que el enemigo usa para mantenernos esclavizados, y la mejor y única  manera de ser libre es conocer el poder del infinito amor de Dios y llenarnos de él a través del conocimiento y la declaración de su palabra. Debemos madurar en el amor verdadero que solo Dios nos puede proporcionar. Contra un pensamiento de temor, debemos levantar otro pensamiento de fe que declare, el amor, la fidelidad, el poder, la misericordia, etc.,

Dios tiene la respuesta para enfrentar todas las formas de temor al cuál nos enfrentemos. La segunda carta a Timoteo en el capítulo 1 versículo 7 dice: “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 

  • EjemTemor a la muerte:

Salmo 23:4 RVR1960 “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.

Salmo 118:17 NVI “No he de morir; he de vivir para proclamar las maravillas del Señor.”

  • Ante la enfermedad

Isaías 53:5 NVI “Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.” 

Jeremías 33:6 NVI “Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad.”

  • La pandemia que vivimos hoy: 

Salmo 91:6-7 NTV “No temas a la enfermedad que acecha en la oscuridad, ni a la catástrofe que estalla al mediodía. Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a tu alrededor, esos males no te tocarán”

  • Ante la necesidad financiera:

Filipenses 4:19 NVI “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.”

  • Preocupación por el futuro:

»Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?  Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?

 »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”  Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.  Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.  Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.

Mateo 6:25-34 NVI

  • Ante la adversidad:

Isaías 41:10 RVC “No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha”. 

  • Enfrentar grandes retos:

Josué 1:9 NTV  Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”

Estas solo algunas de las verdades descritas en la palabra de Dios, no permita que el temor se enseñoree de su vida, le animamos a tomar estas fieles promesas como una armadura para protegernos del temor. Salmo 91: 4b.

 

Por Sergio Velázquez 

Esperar en Dios

 

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas la palabra espera? Cuando pensamos en esperar, a menudo pensamos en pasividad. Esperar es prácticamente sinónimo de no hacer nada más que simplemente sentarse o mirar al techo esperando que el segundero del reloj siga corriendo, sin embargo, cuando la Biblia habla de esperar, es algo completamente diferente.  

 

La espera bíblica no es una actividad pasiva, sino que se demuestra por la dependencia activa y la obediencia a Dios. Por lo tanto, esperar en Dios es una disciplina espiritual que debemos practicar en nuestras vidas.  

 

En primer lugar, para saber que es la espera, primero necesitamos reconocer que Dios es soberano y que nada de lo que estamos experimentando actualmente está fuera de su decreto eterno y supervisión directa. Esto es lo leemos en Eclesiastés 7:13–14 donde Salomón se refiere a Dios como aquél único ser capaz de enderezar todo lo torcido.

 

Esperar en Dios es entender que él "arreglará" las cosas de una manera mucho mejor de lo que nosotros podríamos hacerlo. A veces, lo más difícil para nosotros es no hacer nada en absoluto, nada excepto esperar en el Señor.  

 

Para muchos, depender de Dios es un reto puesto que lo natural es que todos queramos ser individualistas. Queremos la libertad y la independencia para hacer lo que queramos hacer, cuándo, dónde y cómo queremos hacerlo. Pero la verdad es que todos dependemos de Dios incluso para nuestro próximo latido del corazón. Job confesó correctamente: es el Señor quien da y quita (Job 1:21).

 

Si bien es cierto que toda la creación le pertenece a Dios y depende de él, también es cierto que aquellos que han sido adoptados en Cristo tienen una pertenencia especial y dependencia de Dios como Padre (1 Corintios 6:19). Por lo tanto, no debemos tratar de arreglar las cosas por nuestra cuenta, sino aceptar nuestra dependencia de nuestro Dios y confiar en que Él nos ayudará.  

 

Por otro lado, algo que esta pandemia actual nos ha hecho a todos es reducir la velocidad de cómo nos conducíamos. Nos guste o no, nos hemos visto obligados a hacer una pausa. Sea por una u otra razón, es bueno que nos detengamos, nos quedemos quietos por un momento y nos quedemos callados para buscar a Dios. Esta es una parte de la espera que glorifica a Dios. El Salmo 62:5 dice: que todo mi ser espere en silencio delante de Dios, porque en él está mi esperanza. Cuando estamos quietos y en silencio, podemos escuchar mejor a Dios para que nos hable a través de su Palabra. ¿Qué nos está enseñando el Señor a través de esto? Definitivamente el significado celestial de la paciencia. La paciencia tranquila es una parte importante de la espera, porque nos lleva a la esperanza en Dios. 

 

Otra forma en la que podemos crecer en cuanto a esperar en Dios se refiere, es sumergiéndonos en su Palabra. Este fue el mensaje del salmista cuando dijo que su consuelo venía a causa de meditar sobre las antiguas enseñanzas de Dios (Salmo 119:52-55). ¿Cuándo fue la última vez que sentiste esperanza con las antiguas leyes de Dios? ¿Están sus estatutos en nuestras mentes en nuestra espera?  Cuando nos acostamos en la cama por la noche, ¿los pensamientos de la ley de Dios llenan nuestras cabezas somnolientas?  

 

Al esperar en el Señor, debemos crecer en el conocimiento de Él y de Sus mandamientos para nosotros. Y debemos ser diligentes para buscarlo y aplicar su ley a nuestras vidas. ¿Por qué? Para que podamos permanecer cerca de Dios nuestro Padre y evitar caer en el error o en patrones de desobediencia. 

 

Finalmente, esperar en Dios significa buscarlo a través de la oración constante. Por ejemplo, en la historia de Hechos capítulo 12 encontramos un recordatorio de la importancia de la oración en tiempos difíciles. Se nos dice en el versículo 1 que el rey Herodes persiguió violentamente a los discípulos de modo que algunos terminaron bajo arresto. ¿Y cómo respondieron los miembros de la iglesia de Jerusalén a todas estas noticias angustiantes? ¿Lloraron? Probablemente.  ¿Temían? Posiblemente.

 

Pero, en el versículo 5 los encontramos en "oración ferviente". Y Dios escuchó estas oraciones. En el versículo 12 vemos que después de obtener su libertad de la mazmorra de Jerusalén con la ayuda de un ángel, Pedro se dirige a la casa de Juan Marcos. ¿Y qué encuentra allí cuando llega? Él encuentra a muchos reunidos y suplicando a Dios en oración juntos. 

 

Como ya hemos visto, nuestra espera no debe ser pasiva. En cambio, debemos orar activamente para que el Señor traiga una respuesta. Debemos recordar que cuando el resto del mundo está en pánico, la Iglesia debe estar orando. Así que expresemos nuestra dependencia esperando pacientemente, evitando la preocupación, viviendo obedientemente, mientras buscamos a Dios en oración, esperando que nos salve mientras anhelamos el regreso final de Cristo.

 

 

Por Marlon Hernández

La oración de Jabes

“Una oración poderosa”

 

Texto:1 de Crónicas 4:8-10

Introducción 

Perdido entre una multitud de nombres, datos, lugares está la breve biografía de un hombre llamado Jabes. ¿Por qué está ahí? ¿Cuál es la razón de que se le dediquen un par de versículos entre las genealogías de los hijos de Israel? ¿Qué quiere Dios enseñarnos a través de todo esto?

Recuerdo que cuando leí por primera vez el libro de Bruce Wilkison titulado precisamente: La oración de Jabes; me impactó y me hizo comprender dos cosas:

Primero que para Dios todos somos importantes y segundo que El escucha nuestras oraciones en todo tiempo.

Es por eso que hoy quiero compartir contigo este breve escrito acerca de lo que este hombre pidió. 

Me llama sobremanera la atención de que su nombre significa “dolor, porque su madre lo dio a luz con mucho dolor. Sinceramente no creo que sea muy agradable que todo el tiempo te estén recordando que causaste un gran dolor a quien te dio la vida, pero a pesar de eso puedo ver que el conocimiento que Jabes tenía de Dios era profundo.

¿Qué pidió Jabes en su oración?

  • 1. ¡Oh, si me bendijeras!!

Jabes estaba pidiendo la bendición de Dios sobre su vida .

Él estaba clamando por la ilimitada y maravillosa bondad que el único Dios tiene: el poder de conocer y darnos. Así, bendecir en el sentido bíblico quiere decir pedir o impartir un favor sobrenatural.

Entonces, cuando buscamos la bendición de Dios nos internamos por completo en su voluntad, su poder y sus propósitos para nuestra vida. Es lo que dice Jesús en Mateo 6:33” Buscad…. y todo lo demás vendrá por añadidura”. Esa es la bendición de Dios la añadidura a nuestras vidas y es entonces cuando nos hayamos sumergidos de modo total y absoluto en lo que Dios trata de hacer en nosotros, por medio de nosotros y alrededor de nosotros para su gloria.

  • 2. Si ensancharas mi territorio.

Él está pidiendo más tierra!! Para lograr ser de un mayor impacto a quienes lo rodean. No solo es pedir para satisfacer necesidades personales, sino más bien, para poder ser de bendición para otros.

Es pedirle a Dios mover nuestros límites. Que Dios nos conceda de sus pensamientos e ideas para extendernos y crecer en todo aquello que hagamos: sea en nuestros estudios, en nuestros trabajos, nuestras empresas o negocios; poder tener una mentalidad de crecer teniendo la mentalidad de Dios. ¡Si! Que Dios ensanche nuestro territorio.

  • 3. Te ruego que estés conmigo en todo lo que haga 

Si, necesitamos su Presencia cuando las cosas se ponen difíciles o bien cuando lo que enfrentamos se nos hace que es demasiado alto para nuestras fuerzas o nuestras habilidades. Cuanto necesitamos la certeza de que El siempre estará con nosotros. Él lo prometió y todos sabemos que El cumple siempre lo que promete, pero debemos de recordarnos a nosotros mismos que en todo tiempo y circunstancia necesitamos su ayuda y dirección . Cuando Jabes oraba que “tú presencia este conmigo” estaba pidiéndole a Dios le diera esa certeza y seguridad de que así es. 

  • 4. Líbrame de toda dificultad que me cause dolor

Por último lo que Jabes pide a Dios : Señor si tengo tu bendición, si extiendes mis límites y si siempre estás conmigo ahora te ruego que quites de mi vida todo aquello que me cause dolor”  

¡Wow! Que oración tan atrevida y poderosa. Es un hombre que está delante del Señor clamando por su vida y por todo lo que él es. Si, que Dios guardará su legado, su herencia. Cuanto necesitamos reconocer con humildad que todo lo que somos y tenemos se lo debemos a Él y que Dios nos guarde del orgullo, creyendo que es por nosotros mismos que hemos logrado todo. Jabes está pidiéndole al Señor que no lo deje caer en esa tentación sino que guarde su vida .

El orgullo es el terreno del Enemigo, si de Sátanas; el cayó por hacerse igual a Dios y no reconocer su soberanía, todos conocemos su final. Jabes está pidiéndole a Dios que lo guarde del mal para que no le haga daño, así debemos demorar nosotros también.

¿Y qué sucedió? Dice la Biblia: Y Dios le concedió todo lo que pidió. Jesús nos enseñó acerca de la oración lo siguiente: “El que  pide, recibe” tan sencillo como eso; porque si no pedimos no recibiremos. Hagamos nuestra la oración de Jabes y veamos la respuesta de Dios para nuestra vida.

Por David Meneses

¿Por qué debo leer mi Biblia?

No son palabras vacías; ¡son tu vida! Si las obedeces, disfrutarás de muchos años en la tierra que poseerás al cruzar el río Jordán

Deuteronomio 32:47)

Cuando recién llegué al evangelio, me introdujeron en el concepto de tener un tiempo devocional; una "cita" diaria con el Señor. Desde ese entonces, comencé a leer las Escrituras y a orar. ¡La Biblia se volvió una experiencia viva para mí! No solo como un conjunto de instrucciones, sino que puede ver la Palabra de Dios como una carta poderosa y transformadora. Pude conocer a Dios personalmente. 

Probablemente hoy quieras conocer a Dios de una manera más profunda o quisa escuchar Su voz más claramente. Si es así, el camino es convertirse en un estudiante de la Palabra de Dios. Por ejemplo, lee la Biblia todos los días y deja que el Señor hable a tu corazón. En este punto, probablemente algunos dirán ¿Por qué debería leer la Biblia? 

La Biblia es un escrito sagrado, un regalo que nos ha dado nuestro Creador para que podamos conocerlo de una manera personal. Aunque podemos escuchar de Dios de varias formas, discernimos más claramente Su voz a través de la lectura de Su Palabra. Desafortunadamente, el mensaje de la Palabra, es tesoro invaluable que a menudo lo han pasado por alto y se infravalora. Las personas, en lugar de abrir el libro con entusiasmo, dejan su Biblia en un estante acumulando polvo. Si se supone que la Biblia es nuestro manual para la vida, ¿por qué no se lee?  Las excusas más comunes para no leer de manera regular son: no tengo tiempo, es tedioso o aburrido, no le entiendo, actualmente es un mensaje que NO es relevante, no tengo ningún beneficio etc. Existen muchas excusas, pero para recibir algo de la Biblia, tenemos que leerla con la mente y el corazón abierto. Hay que estar dispuesto a escuchar lo que Dios dice, y luego aprender a aplicar Su verdad a las situaciones específicas de nuestra vida. 

Por otro lado, si tu relación con el Señor parece estancada, probablemente sea porque no estás aumentando tu conocimiento de la Biblia. No puedes acercarte más al Señor sin su Palabra. Descuidar la lectura de la palabra causará problemas, sin embargo, pasar tiempo a solas con Dios en Su Palabra libera una fuente de sabiduría, vida y paz.  ¡Debemos leer las páginas de las Escrituras porque tienen el poder de transformar! Leer la Biblia nos salva, nos ayuda a crecer en sabiduría, nos enseña cómo vivir, nos ayuda a desarrollar nuestra fe, nos llena de esperanza, trae alegría, prospera nuestra vida, nos mantiene alejados del pecado y nos protege de ser engañados. 

En toda la Biblia hay un mensaje que no ha cambiado; El Señor quiere que las personas sepan que nada es más importante que conocer la Palabra de Dios y vivir de acuerdo a sus mandamientos. También manifiesta que la obediencia resultará en la bendición, sin importar la época o la cultura. Obedecer lo que leemos en la palabra trae bendición. El estudio diligente de la Biblia nos llevará a experimentar una vida victoriosa y conoceremos su favor de una manera especial. Amar a Dios es amar Su Palabra. No se puede hacer una cosa sin la otra. 

 

Por Marlon Hernández

Ser buenos padres

Hemos escuchado comentarios como: “nadie nace sabiendo ser padres”. En la vida solo tenemos una oportunidad para formar a nuestros hijos de la mejor manera y no podemos dejar esta responsabilidad que como padres nos corresponde a otras personas o instituciones. Dios, no dejó al hombre a la aventura en cuanto a esta tarea, Él es la fuente de toda sabiduría que nos permitirá desempeñar un buen papel como padres. 

En la carta a los Efesios capítulo 6 versículo 4 NTV dice: “Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor”. El apóstol Pablo nos exhorta a guiar y educar a nuestros hijos para que vivan vidas que honren a Dios. Para alcanzar estos objetivos durante el proceso de formación de nuestros hijos nos va a implicar escuchar y poner en práctica los consejos que Dios nos da en la escritura.

Como un primer aspecto consideremos esta recomendación que Pablo nos hace, no hacer enojar a nuestros hijos en la forma en la que los tratamos, cuidar de no ser ásperos y duros con ellos en el trato provocándolos a ira, no tratarlos de manera déspota descargando en ellos nuestras frustraciones y problemas, evitando el daño físico y emocional, ya que esto produce en ellos confusión, que puede causar problemas emocionales resultando en resentimientos que a la postre lo van a manifestar en rebeldía.

Pero en la segunda porción de este versículo encontramos la plataforma sobre la cual el apóstol nos aconseja formarnos primeramente nosotros para así tener bases sólidas para educar a nuestros hijos, mediante la disciplina e instrucción en la palabra de Dios, esta es la manera más segura y efectiva para que podamos desarrollar eficazmente nuestro papel como padres.

Esto no quiere decir que seremos padres perfectos, cometeremos errores, pero si atendemos a las instrucciones de Dios, tendremos una mayor oportunidad de restaurar y no volver a repetirlos. Nuestros hijos tomaran para sí el ejemplo que les demos, recuerdo frente a mí, a unos 4 metros de distancia aproximadamente un niño de 6 años, agredió a un compañero de clase en su horario de recreo, lo llamé para preguntarle porque había dado un puntapié a su compañero, este lo negó rotundamente, pero cuando le dije “te vi hacerlo”, ¿porque me mientes?, entonces respondió —“porque mi mamá dice que una mentira me puede sacar de problemas”. 

Los padres somos la principal influencia para nuestros hijos, 2a Timoteo 3:15-17 DHH  “15 Recuerda que desde niño conoces las sagradas Escrituras, que pueden instruirte y llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. 16 Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud, 17 para que el hombre de Dios esté capacitado y completamente preparado para hacer toda clase de bien.”

La escritura es clara y como lo dije en el primer párrafo es la única fuente de sabiduría que nos ayudará a ser mejores padres.

Por Sergio Velázquez

Nuestras Oficinas

  • •Avenida Xalapa #103
    Colonia Obrero Campesina Xalapa, Veracruz

Contáctanos

  • 228 8 14 91 21

    228 8 15 98 45

     

    WhatsApp 2281 49 46 84

Nuestras Sedes
  • •Avenida Xalapa #103 Colonia Obrero Campesina Xalapa, Veracruz

  • •Arco Sur #109 Colonia Reserva Territorial Xalapa, Veracruz

  • •Bernal Díaz del Castillo #65
    Colonia Revolución Xalapa, Veracruz