Por Israel Téllez

 

Pero el Señor estaba con José, que llegó a ser un hombre próspero, y vivía en la casa de su amo el egipcio.  Vio su amo que el Señor estaba con él y que el Señor hacía prosperar en su mano todo lo que él hacía.

Génesis 39:2-3

 

Puedo imaginar una generación de jóvenes emprendedores que se levantan amando y creyéndole a Dios, teniendo su propias empresas, levantando negocios y realizando grandes proyectos, ofreciendo servicios de calidad y siendo excelentes profesionales en su área, formado grandes familias y siendo bendición a sus generaciones, sin temores, sin excusas, sin complejos, sin orgullo, valientes, humildes y radiantes por la presencia de Dios en sus vidas, cumpliendo sueños y diseñando un mundo mejor a través de sus talentos: artistas, profesores, abogados, arquitectos, médicos, especialistas, maestros, científicos, ingenieros, estadistas, deportistas, periodistas, políticos, pastores, científicos, inventores, altruistas, administradores, líderes de opinión, biólogos y tantos más. 

Reconozco que soy un eterno optimista ¿Pero te preguntarás la razón? ¿Cómo puede suceder qué Dios me bendiga en las finanzas en medio de todos lo que estamos viviendo en el mundo, y más si soy soltero? 

Precisamente por la misma razón que Dios lo ha hecho una y otra vez a través de todos aquellos que creen que él es poderoso para hacer más allá de lo que pedimos o entendemos.

Sueña en grande

Me apasiona la vida de José, es uno de mis personajes favoritos en la Biblia. José era el penúltimo de sus hermanos, su madre había muerto siendo el pequeño, amado y protegido por su padre, pero aborrecido por sus hermanos por la misma causa; sin embargo, su historia se narra en trece capítulos del Génesis y es uno de los jóvenes más brillantes que Dios levantó para hacer del pueblo de Israel una gran nación. 

Algo extraordinario sucedía en la vida de José aun siendo un joven soltero, él tenía sueños. No eran cualquier sueño después de una indigestión por tacos o por el exceso de la ociosidad, eran sueños de grandeza, de un futuro grande, de gobierno, de autoridad y prosperidad. Esos sueños le metieron en grandes problemas con sus hermanos, ya que el comentaba lo que había soñado, tal vez con la ilusión de recibir la aprobación o la amistad con sus hermanos; pero ellos lo tacharon de presuntuoso y arrogante, hasta que idearon la forma de deshacerse de él. Ellos quería matar al soñador, pero eso no podría matar los sueños que Dios había puesto en él. Los sueños grandes son de Dios. Sueña joven y sueña en grande.

Muchas personas querrán ignorar, menospreciar o matar tus sueños, pero solo tú eres el único que puede pararlos. Si sueñas en grande estas aprendiendo a activar la fe para mover montañas, en confiar que Dios tiene el poder para levantarte cualquiera sea tu situación y bendecirte financieramente. Pero hazte unas preguntas: ¿Mi sueño lo puedo compartir con mis padres? ¿Mi sueño es más grande que mis capacidades actuales? ¿Mi sueño requiere trabajo duro? ¿Mi sueño o visión es glorificará a Dios?

Todos tienen que empezar por ser arrojados

José estaba totalmente aturdido, adolorido, raspado y golpeado, sus hermanos lo había arrojado a un pozo seco, la nube de polvo se estaba asentando cuando él se limpiaba los ojos y la sangre de sus heridas mientras asimilada la confusión y los pensamientos de saber que sus propios hermanos lo había tirado ahí para deshacerse de él. Es vendido como esclavo a una caravana de comerciantes y ahí comenzó activarse la grandeza de sus sueños. Cada pozo en que nos arrojan es la gran oportunidad que muchos necesitan para comenzar a construir su sueño. Exponer un trabajo de fin de cursos, terminar una tesis, acabar tu carrera, tocar un instrumento, abrir tu Fan page o tu canal de YouTube, realizar tus postres y venderlos, anunciar alguno de tus servicios, cuidar los niños de alguien, pintar casas, hacer mandados, realizar artesanías, vender tus diseños,  cualquier actividad que te lance será el primer paso para obtener finanzas.  ¿Qué necesitas para ser arrojado? Tener un sueño grande. 

Comienza por a trabajar en lo más obvio

José es vendido como esclavo y llega hasta Egipto a casa de Potifar, jefe de la guardia personal del faraón. Como es de suponerse ¿Dónde quedaron los sueños de grandeza de José? Los sueños seguían vigentes, y la mano de Dios estaba con José; pero José tenía la función de un sirviente, no obstante la mano de Dios estaba sobre él y prosperaba todo lo que hacía. 

Muchos jóvenes no tienen la paciencia de trabajar en lo más obvio, mucho menos en una responsabilidad por tan poco, porque no ven el propositivo final que el trabajo provee: disciplina, constancia, responsabilidad, recompensa, finanzas y sobre todo carácter.  No hay sustituto para el carácter. El dinero fácil y los atajos de los procesos simplemente no son de Dios. Aun un trabajo virtual necesita disciplina, constancia y tiempos de entrega. 

El esclavo no tenía ni derecho a salario, solo a ser sustentado con alimento y vivienda. Parece el cuadro de todo hijo que empieza a formarse en casa, esto nos sirve como ejemplo de comenzar a trabajar en lo más obvio: tendiendo tu cama, arreglando tu habitación y ayudando en todos los quehaceres del hogar, ve más allá, hazte responsable y sí ya trabajas, empieza aportar para el sustento de tu casa. Una de las claves de ser bendecido por Dios, es ser instrumento para bendecir a otros, es una clave para ser prosperado. 

Trabajando encontraras injusticias

Premiar a alguien que no ha trabajo tan duro como tú, ser acusado falsamente, envidias, conflictos, injusticia o menosprecio, solo son parte del precio que hay que pagar cuando trabajas duro por tus sueños. No te desalientes, ni te veas como esclavo, estas en el camino del cumplimiento de tus sueños, los mismos que te tiran a un pozo para venderte como esclavo regresaran a reconocer la obra de Dios sobre tu vida. No te frustres si no tienes éxito en tu primer emprendimiento, o si no tienes ganancia en tu primera venta, sigue trabajando duro, Dios bendice la mano diligente. 

José es encarcelado por una injusticia, pero sus habilidades cómo su carácter habían crecido, aun en la cárcel era promovido. Ésta es una promesa de parte de Dios, los lugares difíciles serán lugares que te formen. Yo lo he comprobado en mi propia vida, mientras más dificultades he tenido mayor influencia y mayores finanzas llegan a mi vida. 

Las oportunidades llegaran 

José no se quedó en la cárcel, un día llego la oportunidad de estar cara a cara con el mismo faraón de Egipto e interpretar sus sueños, dos soñadores cara a cara, uno atormentado por la incertidumbre y el otro seguro de lo que Dios es capaz. Si tú sueñas en grande, convive con gente que sueñe tan grande como tú, sigue a personas que te inspiren, ten metas de viajar y conocer otras culturas, lee biografías de personas expertas en su área. 

Tal vez sientes que tu casa o que tu escuela es tu cárcel, pero la oportunidad llegará, pero ¿Qué estás haciendo mientras llega la oportunidad? ¿A qué te has lanzado? ¿Qué es lo que sabes hacer?

El sueño se cumplirá

José termina siendo el administrador y el funcionario de más alto rango después de faraón, habían pasado años desde que tuvo sus primeros sueños, ahora los estaba experimentando en carne propia, Dios le había prosperado y le había dado su propia familia. Las finanzas llegaran, las oportunidades  se presentarán, pero no menosprecies el proceso de prepararte y de que todo lo que tu familia invierte en ti. El lugar donde empiezan a generarse las finanzas es en tu hogar, la forma de gastar, ahorrar e invertir en tus sueños, en aprender otro idioma o terminan tu formación profesional. 

Conclusión

Ten sueños grandes, te un plan para hacerte de finanzas a través del trabajo honesto, da el diezmo de todos tus ingresos y asóciate con Dios en cada proyecto, ahorra para viajar, comprar libros o adquirir cosas que te ayuden a seguir generando ganancias, termina tu carrera y consigue tu título profesional, adquiere una propiedad, ten la visión de formar una gran familia y se una bendición para otros a través de tu trabajo. Dios cumple sueños. Disfruta el viaje.