Por Marlon Hernández 

Para Dios el matrimonio es mas que un simple contrato. Es una unión poderosa cuya idea de unir personas, viene de su corazón. Cuando la pareja se casa, el día de la boda los invitados comparten sus buenos deseos a los recién casados sin embargo, si la pareja no se da cuenta de que fue colocada en esta tierra para caminar en el plan de Dios, entonces su vida y su matrimonio serán difíciles e insatisfactorios porque todo ser humano siente un vacío cuando no esta  conectado con el propósito de Dios.

Pero una vez que comprende el plan, el amor y el propósito de Dios para sus vidas, el matrimonio adquieren un nuevo significado para la pareja. Cuando los dos están caminando por ese viaje juntos, la relación se convierte en un matrimonio solido, impulsado por un propósito divino. 

Hoy le escribo a usted, en primer lugar, para recordarle que tanto usted como su cónyuge fueron planeados por Dios y Él se deleita  en haberlos creado. El mensaje de Dios en Mateo 22:36-39 es claro: La vida se trata de relaciones, no de logros, por lo tanto, amar al cónyuge es un claro ejemplo de adoración a Dios. Amar al prójimo honra a Dios y mas si ese prójimo es su pareja. 

Por otro lado, Dios hizo una promesa increíble acerca de la unidad de dos creyentes:  Porque donde están dos o tres reunidos en Mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos (Mateo 18:20). ¡Dios ya está en su matrimonio trabajando para transformar hacer de ustedes una unidad familiar impulsada por un propósito del cielo! Jesús quiere que amemos a personas reales, no a personas ideales, y el matrimonio es un laboratorio para aprender a amar como ama Jesús. El punto a recordar es que dentro del matrimonio, Dios ha creado una oportunidad para que desarrolle una verdadera intimidad y autenticidad con otro ser humano, su pareja. Dios quiere que usted y su cónyuge vayan más allá de la charla superficial para vivir en un propósito que cambie su entorno y que impacte vidas. Así que, profundizar en esto requiere un intercambio genuino, de corazón a corazón, donde usted y su cónyuge son honestos acerca de quiénes son, lo que aspiran y lo que está sucediendo en sus vidas. Es durante este momento de intimidad y sinceridad donde el propósito principal como pareja es orar uno por el otro. 

 

Antes de continuar, si al momento de leer estas líneas, ambos no tienen claro el propósito de Dios como pareja, hay que recordar como es que Dios trabaja, por ejemplo, para que Dios le enseñe el amor verdadero, le rodeará de personas desagradables. Para que Dios le enseñe el verdadero gozo, le permitirá atravesar momentos de dolor. Para aprender la paz interior y la paciencia, permitirá tormentas y situaciones estresantes en su vida que pondrán a prueba su paciencia y le enseñarán a confiar en Él. Así que, hoy es el día del llamado de Dios como pareja.

Es el momento donde vendrá la certeza de que Dios une a las personas con un propósito único. Lo mas importante de entender el propósito de Dios, es visualizar que el matrimonio no fue hecho para hacerle feliz (al menos no como lo muestra Hollywood). Mas bien esta destinado para hacer que cada miembro sea santo. Además, tanto usted como su cónyuge fueron formados para servir a Dios por lo que siempre los moldeará para el servicio a través de una variedad de métodos, incluidos sus dones espirituales, pasiones, habilidades, personalidad y sus experiencias, en especial las adquiridas dentro de su matrimonio.

Finalmente, tanto usted como su cónyuge fueron hechos para una misión la cual involucra su matrimonio como un medio para hablar a otros sobre el amor de Dios. El hecho es que una pareja con propósito, se  ocupa por lo que más le importa a Dios: las multitudes. El propósito más sublime como pareja es mostrar al mundo que hay un Cristo con los brazos abiertos diciendo: ¡Los amo tanto! A medida que usted y su cónyuge vean al mundo con los ojos de Dios, su matrimonio estará cada vez más impulsado por un propósito, enfocado en las necesidades de los demás y equilibrando por el compañerismo y el servicio.

Por lo tanto, el plan de Dios para usted y su cónyuge, para su matrimonio, es más amplio y profundo que cualquier cosa en sus sueños más locos. Que nuestro Padre celestial le ayude a captar cada vez más esta visión mientras camina hacia un futuro glorioso.