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¿Por qué debo orar?

En el corazón de todo creyente hay un profundo anhelo por glorificar a nuestro Padre, conversar con él y expresarle toda nuestra gratitud por sus bendiciones, pero también poner delante de su presencia nuestras peticiones cuando las cosas no van bien. 

 

La oración es un acto de fe que nos conecta directamente con el corazón de Dios, nos da la oportunidad de conocerlo más y experimentar su gloriosa presencia.

 

Toda relación de amistad se construye a base de comunicación, confianza y amor, y como todo hábito, requiere de esfuerzo y de inversión de tiempo. Así como la gente asiste a los gimnasios para ejercitar su cuerpo y mantenerse saludable, la oración permite que nuestra fe se fortalezca y nuestra alma permanezca sana. 

 

 La práctica continua de la oración permite que no se vuelva una carga sino una necesidad.

 

Aquí te comparto tres razones por las cuales debemos orar:

 

Para darle la gloria a Dios

El rey David sabia la importancia de apartar un tiempo para dar gracias a Dios, honrar su nombre y reconocer su majestad. En el Salmo 100 nos menciona la manera de acercarnos a Dios; siempre alegres y con humildad sabiendo que Él nos creó, somos suyos y cuida de nosotros, dando gracias por todas sus bondades y por su misericordia que se renueva cada día. 

 

Cuando abrimos nuestra boca para dar Gloria a su nombre, estamos reconociendo que Él es superior a todas las cosas incluso sobre cualquier problema o enfermedad que estemos viviendo, y nos da la oportunidad de vivir nuestros días confiados y con esperanza. 

 

Para mantener una comunión con Dios

Jesús con el ejemplo mostró a sus discípulos esa necesidad por estar conectado con el Padre, se apartaba a orar a veces en privado, otras acompañado por algunos de ellos, pero siempre en oración.

 

En Mateo 7: 7-12 lo resume en tres acciones: pidan, busquen y llamen.

 

Estamos tan acostumbrados a las cosas inmediatas que olvidamos que toda relación se fundamenta en la constancia y la persistencia, con estos versículos Jesús nos deja claro que Dios está interesado en ti, en tus necesidades y en tus anhelos, que mejor que entablar una sociedad genuina con él para ver cómo se van cumpliendo cada uno de ellos.  

 

Para establecer el reino de Dios en la tierra

Cuando oramos conforme a la palabra de Dios no se trata de declarar buenos deseos, sino de reclamar todo lo que él ha dicho que nos pertenece y establecer sus principios y promesas para tu vida y la de sus hijos. 

 

Dar libertad a los oprimidos, traer sanidad a los enfermos, paz y consuelo a los corazones angustiados y entristecidos, levantar y renovar las fuerzas de aquellos que han sido debilitados por las aflicciones diarias y traer plenitud y prosperidad a la obra de nuestras manos, es parte de los planes que Dios tiene para sus hijos en esta tierra. 

 

Hemos sido llamados como instrumentos de Dios para establecer estas verdades en nuestra casa, en nuestra comunidad, en nuestro país, no para vanagloria sino para la gloria de Su nombre. 

 

En Mateo 6:5-15  Jesús enseña a las multitudes como nuestra oración debe estar alineada a la voluntad del Padre, “ Hágase tu voluntad , así como lo es en el cielo que sea aquí en la tierra”.

 

Oren si cesar

“Oren sin cesar” es la indicación de Pablo a los Tesalonicenses, además de toda una serie de acciones, él sabía perfectamente que una fe que no se pone en acción es solo simple acto religioso.

 

 

 

Pedro

Es un  error pensar que los apóstoles eran totalmente ignorantes e incultos. Todos ellos, excepto los mellizos Alfeo, eran graduados de las escuelas de la sinagoga, habían estudiado profundamente las escrituras hebreas y habían aprendido gran parte de los conocimientos de su día. Siete de ellos eran graduados de las escuelas de la sinagoga de Capernaum, y no había mejores escuelas judías en toda Galilea.

Cuando los escritos se refieren a estos mensajeros del reino como seres «sin letras y del vulgo», lo que querían significar era que se trataba de laicos que no habían sido instruidos en el saber de los rabinos ni en los métodos de la interpretación rabínica de las Escrituras. Carecían de la, así llamada, educación superior.

En tiempos modernos ciertamente serían considerados gente poco instruida, y en algunos círculos sociales incluso incultos. Una cosa es cierta: no todos habían pasado por el mismo programa rígido y estereotipado de educación. Desde su adolescencia en adelante habían tenido experiencias diferentes en el aprendizaje del vivir.

Pedro fue uno de los cuatros primeros discípulos de Jesús ( Mar.1: 16-20), era de oficio pescador. Él y su hermano Andrés, quien lo llevó a Cristo, fueron testigos de un gran milagro que impactó sus vidas cuando experimentaron una pesca abundante.(Lucas 5:1-11).

Pedro, nos narra la Escritura, se postró delante de Jesús y le pidió: “Apártate de mí que soy hombre pecador”. Jesús lo llamo a ser “pescador de hombres". (Mt. 16:13-20).

Fue uno de los tres principales discípulos de Jesús pero era de un temperamento irascible, impulsivo, impetuoso, extrovertido. (May. 17:1-2)

Mismo que lo llevo a tener momentos sublimes cuando se adelantó a todos y respondió la pregunta de Jesús: ¿Quien dicen ustedes que soy yo? Y él respondió: “Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” ( Mt. 16:15). O cuando se metió en problemas por negar hasta en tres ocasiones que conocía a Jesús.

Evento que fue profetizado por Jesús días antes de su captura.(Mat.26:69-75). Pero, después del Pentecostés y ser lleno del Espíritu Santo, se convirtió en el líder de la incipiente iglesia y de los primeros creyentes. 

El libro de los Hechos registra el primer discurso a los judios y como por este se convirtieron 3000 de ellos a la fe en Jesús (Hechos 2). Más adelante le predica a los gentiles cuando visita a Cornelio, su familia y amigos y todos ellos son llenos del Espíritu Santo y después de esto todos son bautizados.(Hechos 10).

Estos dos eventos eran una confirmación de la palabra profética dada por Jesús de que a él se “le entregaban las lleves del reino”. Durante el concilio en Jerusalén (Hechos 15), Pedro confirma la decisión de aceptar a los gentiles como creyentes y seguidores de Jesús dando testimonio de cómo Dios lo había llevado a predicarles a ellos.

Posteriormente su presencia disminuye en los eventos pero no así su influencia, pues escribe dos cartas que se encuentran registradas en las escrituras para animar a los creyentes a permanecer firmes en la fe.

Cómo podemos observar Dios nos llama y nos comisiona a actividades especiales dependiendo de nuestro temperamento, por lo que debemos de estar agradecidos a Dios por haber puesto sus ojos en nosotros para seguirle y servirle.

Por David Meneses

Versículos para Vencer el miedo

Sabemos que el miedo paraliza, nos limita y en ocasiones hasta nos esclaviza para impedir que alcancemos el propósito de Dios para nuestras vidas. Vivir con temor, no es el plan de Dios para sus hijos. En muchas ocasiones el miedo es producto de situaciones inexistentes generadas por nuestra mente a través de un pensamiento mentiroso, lo que la biblia llama dardos de fuego enviados por el enemigo.

En el evangelio de Juan 8:44 Jesús llama a satanás “el padre de mentira”. Las situaciones que nos llevan a encontrarnos con el miedo pueden ir generando una conducta de reacción anticipada que puede producir estrés y otro tipo de situaciones que afectan la salud. Usted podrá ver a un bebé que puede acercarse al fuego, al agua, hacia algo peligroso sin temor a lo que pueda sucederle, sin embargo, estas experiencias irán construyendo una fortaleza en su pensamiento que lo harán reaccionar ante ellas; esto sucede en todos los seres humanos. 

El temor es una mentira que el enemigo usa para mantenernos esclavizados, y la mejor y única  manera de ser libre es conocer el poder del infinito amor de Dios y llenarnos de él a través del conocimiento y la declaración de su palabra. Debemos madurar en el amor verdadero que solo Dios nos puede proporcionar. Contra un pensamiento de temor, debemos levantar otro pensamiento de fe que declare, el amor, la fidelidad, el poder, la misericordia, etc.,

Dios tiene la respuesta para enfrentar todas las formas de temor al cuál nos enfrentemos. La segunda carta a Timoteo en el capítulo 1 versículo 7 dice: “Pues Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. 

  • EjemTemor a la muerte:

Salmo 23:4 RVR1960 “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”.

Salmo 118:17 NVI “No he de morir; he de vivir para proclamar las maravillas del Señor.”

  • Ante la enfermedad

Isaías 53:5 NVI “Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.” 

Jeremías 33:6 NVI “Sin embargo, les daré salud y los curaré; los sanaré y haré que disfruten de abundante paz y seguridad.”

  • La pandemia que vivimos hoy: 

Salmo 91:6-7 NTV “No temas a la enfermedad que acecha en la oscuridad, ni a la catástrofe que estalla al mediodía. Aunque caigan mil a tu lado, aunque mueran diez mil a tu alrededor, esos males no te tocarán”

  • Ante la necesidad financiera:

Filipenses 4:19 NVI “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.”

  • Preocupación por el futuro:

»Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?  Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?

 »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”  Los paganos andan tras todas estas cosas, pero el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.  Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.  Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.

Mateo 6:25-34 NVI

  • Ante la adversidad:

Isaías 41:10 RVC “No tengas miedo, que yo estoy contigo; no te desanimes que yo soy tu Dios. Yo soy quien te da fuerzas, y siempre te ayudaré; siempre te sostendré con mi justiciera mano derecha”. 

  • Enfrentar grandes retos:

Josué 1:9 NTV  Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”

Estas solo algunas de las verdades descritas en la palabra de Dios, no permita que el temor se enseñoree de su vida, le animamos a tomar estas fieles promesas como una armadura para protegernos del temor. Salmo 91: 4b.

 

Por Sergio Velázquez 

Esperar en Dios

 

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas la palabra espera? Cuando pensamos en esperar, a menudo pensamos en pasividad. Esperar es prácticamente sinónimo de no hacer nada más que simplemente sentarse o mirar al techo esperando que el segundero del reloj siga corriendo, sin embargo, cuando la Biblia habla de esperar, es algo completamente diferente.  

 

La espera bíblica no es una actividad pasiva, sino que se demuestra por la dependencia activa y la obediencia a Dios. Por lo tanto, esperar en Dios es una disciplina espiritual que debemos practicar en nuestras vidas.  

 

En primer lugar, para saber que es la espera, primero necesitamos reconocer que Dios es soberano y que nada de lo que estamos experimentando actualmente está fuera de su decreto eterno y supervisión directa. Esto es lo leemos en Eclesiastés 7:13–14 donde Salomón se refiere a Dios como aquél único ser capaz de enderezar todo lo torcido.

 

Esperar en Dios es entender que él "arreglará" las cosas de una manera mucho mejor de lo que nosotros podríamos hacerlo. A veces, lo más difícil para nosotros es no hacer nada en absoluto, nada excepto esperar en el Señor.  

 

Para muchos, depender de Dios es un reto puesto que lo natural es que todos queramos ser individualistas. Queremos la libertad y la independencia para hacer lo que queramos hacer, cuándo, dónde y cómo queremos hacerlo. Pero la verdad es que todos dependemos de Dios incluso para nuestro próximo latido del corazón. Job confesó correctamente: es el Señor quien da y quita (Job 1:21).

 

Si bien es cierto que toda la creación le pertenece a Dios y depende de él, también es cierto que aquellos que han sido adoptados en Cristo tienen una pertenencia especial y dependencia de Dios como Padre (1 Corintios 6:19). Por lo tanto, no debemos tratar de arreglar las cosas por nuestra cuenta, sino aceptar nuestra dependencia de nuestro Dios y confiar en que Él nos ayudará.  

 

Por otro lado, algo que esta pandemia actual nos ha hecho a todos es reducir la velocidad de cómo nos conducíamos. Nos guste o no, nos hemos visto obligados a hacer una pausa. Sea por una u otra razón, es bueno que nos detengamos, nos quedemos quietos por un momento y nos quedemos callados para buscar a Dios. Esta es una parte de la espera que glorifica a Dios. El Salmo 62:5 dice: que todo mi ser espere en silencio delante de Dios, porque en él está mi esperanza. Cuando estamos quietos y en silencio, podemos escuchar mejor a Dios para que nos hable a través de su Palabra. ¿Qué nos está enseñando el Señor a través de esto? Definitivamente el significado celestial de la paciencia. La paciencia tranquila es una parte importante de la espera, porque nos lleva a la esperanza en Dios. 

 

Otra forma en la que podemos crecer en cuanto a esperar en Dios se refiere, es sumergiéndonos en su Palabra. Este fue el mensaje del salmista cuando dijo que su consuelo venía a causa de meditar sobre las antiguas enseñanzas de Dios (Salmo 119:52-55). ¿Cuándo fue la última vez que sentiste esperanza con las antiguas leyes de Dios? ¿Están sus estatutos en nuestras mentes en nuestra espera?  Cuando nos acostamos en la cama por la noche, ¿los pensamientos de la ley de Dios llenan nuestras cabezas somnolientas?  

 

Al esperar en el Señor, debemos crecer en el conocimiento de Él y de Sus mandamientos para nosotros. Y debemos ser diligentes para buscarlo y aplicar su ley a nuestras vidas. ¿Por qué? Para que podamos permanecer cerca de Dios nuestro Padre y evitar caer en el error o en patrones de desobediencia. 

 

Finalmente, esperar en Dios significa buscarlo a través de la oración constante. Por ejemplo, en la historia de Hechos capítulo 12 encontramos un recordatorio de la importancia de la oración en tiempos difíciles. Se nos dice en el versículo 1 que el rey Herodes persiguió violentamente a los discípulos de modo que algunos terminaron bajo arresto. ¿Y cómo respondieron los miembros de la iglesia de Jerusalén a todas estas noticias angustiantes? ¿Lloraron? Probablemente.  ¿Temían? Posiblemente.

 

Pero, en el versículo 5 los encontramos en "oración ferviente". Y Dios escuchó estas oraciones. En el versículo 12 vemos que después de obtener su libertad de la mazmorra de Jerusalén con la ayuda de un ángel, Pedro se dirige a la casa de Juan Marcos. ¿Y qué encuentra allí cuando llega? Él encuentra a muchos reunidos y suplicando a Dios en oración juntos. 

 

Como ya hemos visto, nuestra espera no debe ser pasiva. En cambio, debemos orar activamente para que el Señor traiga una respuesta. Debemos recordar que cuando el resto del mundo está en pánico, la Iglesia debe estar orando. Así que expresemos nuestra dependencia esperando pacientemente, evitando la preocupación, viviendo obedientemente, mientras buscamos a Dios en oración, esperando que nos salve mientras anhelamos el regreso final de Cristo.

 

 

Por Marlon Hernández

La oración de Jabes

“Una oración poderosa”

 

Texto:1 de Crónicas 4:8-10

Introducción 

Perdido entre una multitud de nombres, datos, lugares está la breve biografía de un hombre llamado Jabes. ¿Por qué está ahí? ¿Cuál es la razón de que se le dediquen un par de versículos entre las genealogías de los hijos de Israel? ¿Qué quiere Dios enseñarnos a través de todo esto?

Recuerdo que cuando leí por primera vez el libro de Bruce Wilkison titulado precisamente: La oración de Jabes; me impactó y me hizo comprender dos cosas:

Primero que para Dios todos somos importantes y segundo que El escucha nuestras oraciones en todo tiempo.

Es por eso que hoy quiero compartir contigo este breve escrito acerca de lo que este hombre pidió. 

Me llama sobremanera la atención de que su nombre significa “dolor, porque su madre lo dio a luz con mucho dolor. Sinceramente no creo que sea muy agradable que todo el tiempo te estén recordando que causaste un gran dolor a quien te dio la vida, pero a pesar de eso puedo ver que el conocimiento que Jabes tenía de Dios era profundo.

¿Qué pidió Jabes en su oración?

  • 1. ¡Oh, si me bendijeras!!

Jabes estaba pidiendo la bendición de Dios sobre su vida .

Él estaba clamando por la ilimitada y maravillosa bondad que el único Dios tiene: el poder de conocer y darnos. Así, bendecir en el sentido bíblico quiere decir pedir o impartir un favor sobrenatural.

Entonces, cuando buscamos la bendición de Dios nos internamos por completo en su voluntad, su poder y sus propósitos para nuestra vida. Es lo que dice Jesús en Mateo 6:33” Buscad…. y todo lo demás vendrá por añadidura”. Esa es la bendición de Dios la añadidura a nuestras vidas y es entonces cuando nos hayamos sumergidos de modo total y absoluto en lo que Dios trata de hacer en nosotros, por medio de nosotros y alrededor de nosotros para su gloria.

  • 2. Si ensancharas mi territorio.

Él está pidiendo más tierra!! Para lograr ser de un mayor impacto a quienes lo rodean. No solo es pedir para satisfacer necesidades personales, sino más bien, para poder ser de bendición para otros.

Es pedirle a Dios mover nuestros límites. Que Dios nos conceda de sus pensamientos e ideas para extendernos y crecer en todo aquello que hagamos: sea en nuestros estudios, en nuestros trabajos, nuestras empresas o negocios; poder tener una mentalidad de crecer teniendo la mentalidad de Dios. ¡Si! Que Dios ensanche nuestro territorio.

  • 3. Te ruego que estés conmigo en todo lo que haga 

Si, necesitamos su Presencia cuando las cosas se ponen difíciles o bien cuando lo que enfrentamos se nos hace que es demasiado alto para nuestras fuerzas o nuestras habilidades. Cuanto necesitamos la certeza de que El siempre estará con nosotros. Él lo prometió y todos sabemos que El cumple siempre lo que promete, pero debemos de recordarnos a nosotros mismos que en todo tiempo y circunstancia necesitamos su ayuda y dirección . Cuando Jabes oraba que “tú presencia este conmigo” estaba pidiéndole a Dios le diera esa certeza y seguridad de que así es. 

  • 4. Líbrame de toda dificultad que me cause dolor

Por último lo que Jabes pide a Dios : Señor si tengo tu bendición, si extiendes mis límites y si siempre estás conmigo ahora te ruego que quites de mi vida todo aquello que me cause dolor”  

¡Wow! Que oración tan atrevida y poderosa. Es un hombre que está delante del Señor clamando por su vida y por todo lo que él es. Si, que Dios guardará su legado, su herencia. Cuanto necesitamos reconocer con humildad que todo lo que somos y tenemos se lo debemos a Él y que Dios nos guarde del orgullo, creyendo que es por nosotros mismos que hemos logrado todo. Jabes está pidiéndole al Señor que no lo deje caer en esa tentación sino que guarde su vida .

El orgullo es el terreno del Enemigo, si de Sátanas; el cayó por hacerse igual a Dios y no reconocer su soberanía, todos conocemos su final. Jabes está pidiéndole a Dios que lo guarde del mal para que no le haga daño, así debemos demorar nosotros también.

¿Y qué sucedió? Dice la Biblia: Y Dios le concedió todo lo que pidió. Jesús nos enseñó acerca de la oración lo siguiente: “El que  pide, recibe” tan sencillo como eso; porque si no pedimos no recibiremos. Hagamos nuestra la oración de Jabes y veamos la respuesta de Dios para nuestra vida.

Por David Meneses

Maria

 

Según la genealogía que nos describen Mateo y Lucas en sus respectivos evangelios, Jesús es descendiente legal del rey David a través de su padre adoptivo José. Sin embargo, Pablo hace hincapié en 1 de Timoteo 1:4 que enfocarse en genealogías es una actividad infructuosa, mas debemos poner nuestra atención debe estar en edificar por medio de la fe.

Esto es importante considerar para dimensionar el gran llamado que Dios otorgó a María para ser la madre de nuestro Salvador. 

Una mujer devota y entregada a Dios

Recibir un llamado de Dios no es algo fácil, sobre todo al considerar todas repercusiones que esto trae consigo: desacuerdo familiar, falta de recursos, sacrificar tiempo y energía, incluso tus propios sueños. 

Sin embargo, para los corazones que están conectados con Dios sabemos que cuando él otorga una tarea, él mismo se encarga de suplir todo lo que vamos a necesitar.

El corazón de la joven María permaneció conectado al de Dios, eso fue más que suficiente para sobrepasar todo miedo e incertidumbre, aún el desprecio de su esposo José y el señalamiento de todo el pueblo. Ella sabía que si todo esto venia de Dios, Él nunca la dejaría ni la desampararía.

 

Una mujer favorecida por Dios

 Cuando el ángel del Señor se le aparece para anunciarle su gran tarea, la saluda como “¡Muy favorecida! Y no era para menos, fue un vaso privilegiado para llevar al Mesías en su interior, un milagro que ningún otro ser humano puede comprender. Ni siquiera ella reclamó entender semejante tarea, solo dispuso su corazón y adoró a Dios.

A partir de entonces ella tuvo que pasar por un sinfín de momentos desconcertantes y difíciles a tal punto de ver a su hijo ser crucificado. 

Para cualquiera de nosotros esa no sería una vida favorecida, pero para Dios un corazón obediente y humilde es el más grande tesoro. 

 

Una vida que experimentó el poder creador de Dios.

A pesar de ser virgen, ella pudo concebir a un hijo, aún si entenderlo ella experimento en carne propia el poder creador del Padre. 

Unos meses antes pudo ver con sus propios ojos como Zacarías quedó mudo por incrédulo, Dios había mandado a su ángel para anunciar que Elisabet , su esposa, concebiría un hijo aunque ella era estéril, y él no lo creyó. Cuando su hijo nació fue abierta su boca y alabó a Dios. Sin duda esto sirvió para preparar el corazón de María para recibir lo sobrenatural de Dios.

Amada familia recibamos el llamado de Dios y vivamos una vida extraordinaria, y así como María, dispongamos todo nuestro corazón al servicio de Dios. 

 

Por Jorge Aburto

¿Por qué debo leer mi Biblia?

No son palabras vacías; ¡son tu vida! Si las obedeces, disfrutarás de muchos años en la tierra que poseerás al cruzar el río Jordán

Deuteronomio 32:47)

Cuando recién llegué al evangelio, me introdujeron en el concepto de tener un tiempo devocional; una "cita" diaria con el Señor. Desde ese entonces, comencé a leer las Escrituras y a orar. ¡La Biblia se volvió una experiencia viva para mí! No solo como un conjunto de instrucciones, sino que puede ver la Palabra de Dios como una carta poderosa y transformadora. Pude conocer a Dios personalmente. 

Probablemente hoy quieras conocer a Dios de una manera más profunda o quisa escuchar Su voz más claramente. Si es así, el camino es convertirse en un estudiante de la Palabra de Dios. Por ejemplo, lee la Biblia todos los días y deja que el Señor hable a tu corazón. En este punto, probablemente algunos dirán ¿Por qué debería leer la Biblia? 

La Biblia es un escrito sagrado, un regalo que nos ha dado nuestro Creador para que podamos conocerlo de una manera personal. Aunque podemos escuchar de Dios de varias formas, discernimos más claramente Su voz a través de la lectura de Su Palabra. Desafortunadamente, el mensaje de la Palabra, es tesoro invaluable que a menudo lo han pasado por alto y se infravalora. Las personas, en lugar de abrir el libro con entusiasmo, dejan su Biblia en un estante acumulando polvo. Si se supone que la Biblia es nuestro manual para la vida, ¿por qué no se lee?  Las excusas más comunes para no leer de manera regular son: no tengo tiempo, es tedioso o aburrido, no le entiendo, actualmente es un mensaje que NO es relevante, no tengo ningún beneficio etc. Existen muchas excusas, pero para recibir algo de la Biblia, tenemos que leerla con la mente y el corazón abierto. Hay que estar dispuesto a escuchar lo que Dios dice, y luego aprender a aplicar Su verdad a las situaciones específicas de nuestra vida. 

Por otro lado, si tu relación con el Señor parece estancada, probablemente sea porque no estás aumentando tu conocimiento de la Biblia. No puedes acercarte más al Señor sin su Palabra. Descuidar la lectura de la palabra causará problemas, sin embargo, pasar tiempo a solas con Dios en Su Palabra libera una fuente de sabiduría, vida y paz.  ¡Debemos leer las páginas de las Escrituras porque tienen el poder de transformar! Leer la Biblia nos salva, nos ayuda a crecer en sabiduría, nos enseña cómo vivir, nos ayuda a desarrollar nuestra fe, nos llena de esperanza, trae alegría, prospera nuestra vida, nos mantiene alejados del pecado y nos protege de ser engañados. 

En toda la Biblia hay un mensaje que no ha cambiado; El Señor quiere que las personas sepan que nada es más importante que conocer la Palabra de Dios y vivir de acuerdo a sus mandamientos. También manifiesta que la obediencia resultará en la bendición, sin importar la época o la cultura. Obedecer lo que leemos en la palabra trae bendición. El estudio diligente de la Biblia nos llevará a experimentar una vida victoriosa y conoceremos su favor de una manera especial. Amar a Dios es amar Su Palabra. No se puede hacer una cosa sin la otra. 

 

Por Marlon Hernández

Ser buenos padres

Hemos escuchado comentarios como: “nadie nace sabiendo ser padres”. En la vida solo tenemos una oportunidad para formar a nuestros hijos de la mejor manera y no podemos dejar esta responsabilidad que como padres nos corresponde a otras personas o instituciones. Dios, no dejó al hombre a la aventura en cuanto a esta tarea, Él es la fuente de toda sabiduría que nos permitirá desempeñar un buen papel como padres. 

En la carta a los Efesios capítulo 6 versículo 4 NTV dice: “Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor”. El apóstol Pablo nos exhorta a guiar y educar a nuestros hijos para que vivan vidas que honren a Dios. Para alcanzar estos objetivos durante el proceso de formación de nuestros hijos nos va a implicar escuchar y poner en práctica los consejos que Dios nos da en la escritura.

Como un primer aspecto consideremos esta recomendación que Pablo nos hace, no hacer enojar a nuestros hijos en la forma en la que los tratamos, cuidar de no ser ásperos y duros con ellos en el trato provocándolos a ira, no tratarlos de manera déspota descargando en ellos nuestras frustraciones y problemas, evitando el daño físico y emocional, ya que esto produce en ellos confusión, que puede causar problemas emocionales resultando en resentimientos que a la postre lo van a manifestar en rebeldía.

Pero en la segunda porción de este versículo encontramos la plataforma sobre la cual el apóstol nos aconseja formarnos primeramente nosotros para así tener bases sólidas para educar a nuestros hijos, mediante la disciplina e instrucción en la palabra de Dios, esta es la manera más segura y efectiva para que podamos desarrollar eficazmente nuestro papel como padres.

Esto no quiere decir que seremos padres perfectos, cometeremos errores, pero si atendemos a las instrucciones de Dios, tendremos una mayor oportunidad de restaurar y no volver a repetirlos. Nuestros hijos tomaran para sí el ejemplo que les demos, recuerdo frente a mí, a unos 4 metros de distancia aproximadamente un niño de 6 años, agredió a un compañero de clase en su horario de recreo, lo llamé para preguntarle porque había dado un puntapié a su compañero, este lo negó rotundamente, pero cuando le dije “te vi hacerlo”, ¿porque me mientes?, entonces respondió —“porque mi mamá dice que una mentira me puede sacar de problemas”. 

Los padres somos la principal influencia para nuestros hijos, 2a Timoteo 3:15-17 DHH  “15 Recuerda que desde niño conoces las sagradas Escrituras, que pueden instruirte y llevarte a la salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. 16 Toda Escritura está inspirada por Dios y es útil para enseñar y reprender, para corregir y educar en una vida de rectitud, 17 para que el hombre de Dios esté capacitado y completamente preparado para hacer toda clase de bien.”

La escritura es clara y como lo dije en el primer párrafo es la única fuente de sabiduría que nos ayudará a ser mejores padres.

Por Sergio Velázquez

No se cansen de hacer el bien

 

Seamos luz en tiempo de adversidad y demos fruto en abundancia donde quiera que vayamos tal como lo hizo Jesús. Él nos enseña que vivir una vida de libertad significa hacer el bien a toda persona al establecer las verdades del cielo aquí en la tierra. 

Y eso no es una tarea fácil en un mundo donde sacar la mayor ventaja ante cualquier situación es la mejor opción. Pero, ¡aún hay esperanza!

Pablo escribe a los Gálatas y les insiste en la importancia de vivir una vida guiada por el Espíritu de Dios, resistiendo a los impulsos de nuestra carne para hacer el mal a causa de la naturaleza pecaminosa y dejar que el mismo Espíritu nos movilice a dar e impartir bondad.

Como resultado de la Ley, la obediencia de las personas estaba basada en el TEMOR, el miedo a recibir un castigo de parte de Dios, lo cual desemboca en una conducta que siempre busca recompensas. En otras palabras, las personas que viven con miedo siempre buscarán ser retribuidos por sus acciones sean buenas o malas. 

Por el contrario, los que viven en libertad, la que solo es dada a través de Jesucristo, son impulsados por el Espíritu Santo a destruir todo miedo y temor, y saturar todas sus obras con el AMOR de Dios. 

Pablo lo dice de la siguiente forma:

“En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!” Gálatas 5:22,23.

Mantener la actitud correcta en medio de la vulnerabilidad de alguien más, muestra el carácter de Cristo en nuestra vida y glorifica a Dios. 

Cada instante del día es una gran oportunidad de mostrar su amor, un saludo cordial, un cálido abrazo, una palabra de ánimo, una oración para alguien que esté en dificultad, una llamada para saludar y hacer las paces, compartir con los que menos tienen, en fin, todo esto siempre serán cosas que glorifiquen al Padre.

Lo maravilloso de todo esto es que, cuando somos bondadosos, aun sin hacerlo por obtener un premio, Dios nos recompensa con vida eterna. 

Es tiempo de sembrar bondad y veremos la gran cosecha tan esperada.   

 

¿Qué son las promesas?

 

Una buena definición de una promesa podría ser: que es una declaración de parte de Dios, que lleva en sí el poder para cumplirse, siempre y cuando las condiciones se cumplan.

 

Porque toda promesa de Dios conlleva dos elementos: por un lado, lo que Dios va a hacer, pero por otro la condición que el hombre debe cumplir.

 

Dios es el Dios de lo imposible y tiene el poder para cumplir su palabra. Así lo declara en Isaías 55:10-11

 

“Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir . . . así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié”.

 

Entonces, podemos concluir que la Palabra de Dios representa su poder, su forma de cumplir con sus propósitos en la tierra.

 

Dios le habló a sus siervos en el Antiguo Testamento y en el Nuevo, y les dio promesas de bendición, sanidad, prosperidad. Esas promesas que están registradas en su Palabra tienen vigencia el día de hoy cuando nosotros las creemos y las abrazamos con fe.

 

“Porque Dios no cambia, Dios es el mismo ayer, hoy y siempre” 

Hebreos 13:8

 

Y si su palabra lo representa a Él, su palabra trasciende las épocas, el tiempo y sigue siendo actual, como Él lo es.

 

Así que la Biblia, que es su palabra escrita, contiene alrededor de ocho mil promesas para sus hijos, y estas pueden hacerse realidad en sus vidas cuando confían en Dios y que Él cumplirá lo que ha dicho. Por lo tanto, no debemos desesperarnos por las circunstancias que estemos viviendo, Dios es fiel y Él nos guardará y responderá.

 

Ejemplos de promesas

  • Cuando se sienta solo

“Cuando pases por aguas profundas, Yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán. Pues Yo soy el Señor, tu Dios, el Santo de Israel.”

Isaías 43:2-3

  • Cuando estés enfermo:

“Sin embargo, llegará el día en que sanaré las heridas de Jerusalén, y le daré prosperidad y paz”.

Jeremías 33:6

 

“Esto dice el Señor: Tu lesión es incurable, una herida terrible.

Te devolveré la salud y sanare tus heridas- dice el Señor-,”

Cuando estés ante el dolor de la muerte:

Jeremías 30:12,17

  • Cuando tengas problemas financieros

 "Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos".

Malaquías 3:10-11

 

Y así podemos leer las promesas de Dios en su palabra. Por eso cuan importante es que leamos y meditemos en su palabra. Porque es ella la que sostiene toda la creación (Hebreos 1:3).

 

Lo que Dios quiere hacer en tu vida lo hará por sus promesas.  Sus deseos para ti dependen de tu conocimiento de las promesas que Dios te ha dado.

 

Y por último la gran promesa que Dios nos ha hecho es la de la salvación y la vida que existe bajo el Nuevo Pacto. Dios declara a través de Pablo

“Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9). 

Ahora, veamos el poder de la promesa. Si crees en el corazón, y confiesas con la boca que Jesús es el Señor, ¿está Dios obligado a salvarte?  ¿Es posible que Dios te pueda decir, “No, ¿no te voy a salvar a pesar de tu fe y tu confesión?”  Por supuesto la respuesta es, “No.”  Cuando se cumple con las condiciones, Dios está OBLIGADO a cumplir con su parte. ¡Realmente, la salvación es NADA MAS que fe en una promesa!

 

Una promesa de Dios es una semilla. ¿Que significa? Una promesa de Dios representa lo que Él quiere hacer en tu vida. El poder para cumplir la promesa se encuentra en la misma palabra de la promesa, como el poder para quecrezca una manzana se encuentra en la semilla de la manzana.  

 

Mientras uno no siembra la semilla, no verá el fruto que potencialmente existe dentro.  El poder para que brote un manzano, está dentro de la semilla.  Es siempre “Si y amén.”  Simplemente requiere que sea sembrada en la tierra. Así siembra las promesas de Dios en tu corazón y verás el fruto que está produce. 

 

Por David Meneses 

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