La pluma del Director

¡365 Oportunidades!

 

Lo maravilloso de la vida en Cristo es que nos impulsa a vivir de una manera totalmente practica y nos pide que seamos personas sabias para sacar lo mejor de cada circunstancia.

 

Estamos iniciando un año más, el 2022 y tenemos frente a nosotros 365 días que representan un reto, un desafío para cada uno de nosotros. ¿Cómo podemos sacar lo mejor de cada situación? ¿Cómo podemos ver oportunidades en los momentos críticos o difíciles?

 

Veamos lo que la Biblia nos dice:

 

“Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios.

Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos.

No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan”  Efesios 5:15-17 NTV

 

He aquí una serie de consejos que el apóstol nos enseña para aprovechar las oportunidades.

  • Primero: SEAN CUIDADOSOS

“Tengan cuidado de cómo viven…” La primera recomendación es que cuando estamos atravesando situaciones difíciles o complicadas debemos de tener mucho cuidado con las decisiones que vamos a tomar.  Debemos hacerlo con sabiduría. 

El ser cuidadosos implica que debemos de estar analizando la situación para poder tomar la mejor decisión y evitar así equivocarnos.  

El mejor consejo que podemos obtener proviene de la Biblia y de esa maner podemos vivir sabiamente, reflejando esa sabiduría por nuestras decisiones y por nuestras acciones. 

  • Segundo: SAQUEN EL MAYOR PROVECHO

Quiero llamar tu atención a esta parte del texto; porque nuestra mente natural dirá: ¿Qué de bueno puede haber en estos días malos? Pero debemos de recordar que nosotros somos espirituales y que tenemos una mente renovada y por ello tenemos la capacidad de ver lo que no se ve, aún en estos días malos.

Tenemos frente a nosotros 365 días y debemos pensar que cada uno de ellos me traerá una nueva oportunidad para mejorar, para alcanzar mis metas, mis sueños y anhelos; y que por muy difícil y contraria que sea la circunstancia que este atravesando debo de rescatar lo bueno de lela y utilizarla a mi favor.

 

En otro texto de la Escritura Dios nos dice: 

“Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman..” Romanos 8 : 28 NTV

 

Debemos de entender que los días malos crean oportunidades y que debemos de aprovechar al máximo. La palabra aprovechar significa “acaparar”, entonces, “acapara en los días malos las oportunidades creadas por ellos”.

 

  • Tercero: PIENSEN ANTES DE ACTUAR.

Este es un consejo bastante practico para nuestro diario vivir. 

Cuando vemos las oportunidades frente a nosotros debemos de hacer un plan para actuar y lograr aquello que vemos como oportunidad y provocamos que esta salga a la realidad y sea vista por todos.

 

El consejo es importante para que entendamos que haciendo lo que Dios quiere que hagamos es entonces cuando aprovechamos la oportunidad. Es por eso por lo que los hijos de Dios debemos ser sabios para ver lo que no se ve y actuar de acuerdo con lo que vemos.

 

Por David Meneses

Comenzar de Cero

 

Cuan difícil es en la vida comenzar algo desde cero; pero más difícil es cuando tenemos que empezar nuevamente porque nos equivocamos, ya sea porque tomamos decisiones erróneas, porque nos fallaron las personas en quienes pusimos nuestra confianza o porque las cosas no resultaron como lo esperábamos. La Biblia dice así: 

“Somos derribados, pero no destruidos..” 2 de Corintios 4:9b. NTV

 

Y esta es la clave para volver a empezar, no somos destruidos, podemos levantarnos sobre las ruinas de nuestras decisiones y reorientar nuestra vida a nuevas metas, nuevos sueños, nuevos proyectos. ¿Por qué lo podemos hacer? Porque dentro de nosotros tenemos un gran poder que proviene de Dios, y ese poder nos dará la fortaleza para levantarnos y reconstruir aquello que fue derribado.

 

  • Para poder comenzar de cero nuevamente un ingrediente fundamental es la fe.

La fe es la confianza de que yo voy a recibir lo que yo estoy esperando ( Hebreos 11:1 NTV)Es por ello que en nuestras vidas la fe es fuertemente probada. Cuando hemos tenido perdidas sustanciales en nosotros siempre surge la interrogante, ¿dónde está Dios? ¿por qué no me ayuda?

 

Así que debemos de tener una nueva actitud ante el reto que estamos por enfrentar; una actitud de que en Dios todo es posible, creer que con la ayuda de Dios lograremos cambiar, transformar la situación en la que nos encontraremos.

 

Una historia bíblica que bien puede ilustrar todo lo anterior la encontramos en el Libro de Nehemías, cuando se tuvo que reedificar los muros de Jerusalén, los muros habían sido derribados y quemados, esto trajo como consecuencia que los habitantes de la ciudad vivieran en una condición triste y deplorable. Nehemías se propone reconstruir los muros y realiza un plan de acción y pide la ayuda de Dios para llevarlo a cabo.

 

Cuando queremos empezar de cero debemos de imitar aquellas acciones que Nehemías realizó para llevar a cabo su plan:

  • Primero: Oró a Dios. (Nehemías 1:5-11)
  • Segundo : Elaboró un plan de acción- ( Nehemías 2:1-10)
  • Tercero: Buscó la ayuda oportuna para llevar a cabo su plan . ( Nehemías 2:7-¡0)
  • Cuarto : Dedicó el tiempo necesario para llevar a cabo su plan. ( Nehemías 2:11- 4:23).

 

Podemos leer y ver como con la ayuda de Dios ¡Todo es Posible!

 

Por David Meneses

 

 

Todo a Su tiempo

¿Cuál es el reloj y el calendario que usa Dios?, inicio  con esta pregunta porque como personas hemos adaptado y habituado nuestra mente para manejar los tiempos de acuerdo a las circunstancias que nos rodean, a las ideas que los sistemas que este mundo nos dictan, por eso esperamos que Dios responda a nuestras peticiones de acuerdo al molde de nuestro razonamiento.

El plan y el propósito de Dios para la vida de sus hijos es fortalecer su carácter para que seamos más productivos y útiles en su reino, como lo dice la escritura

 “Si ustedes tienen estas virtudes y las desarrollan, estas los ayudarán a crecer y conocer más a nuestro Señor Jesucristo, y los harán más fructíferos y útiles”. 2a Pedro  1:8 (NBV)

Las virtudes a las que se refiere Pedro, las encontramos en los versículos del 5 al 7 de este mismo capítulo que dice:

“Por eso, deben esforzarse para añadir a su fe una buena conducta; a la buena conducta, el entendimiento; al entendimiento, el dominio propio; al dominio propio, la paciencia; a la paciencia, la devoción a Dios; a la devoción a Dios, el afecto fraternal; y al afecto fraternal, el amor.” NBV

Para desarrollar nuestro carácter cristiano debemos esforzarnos tal como nos dice el versículo 5, Pedro nos exhorta a practicar: en primer lugar conocer a Dios, cultivar la paciencia, hacer la voluntad de Dios y amar a los demás. 

Es indispensable conocer el carácter de Dios, tener entendimiento de quién es Él y cuáles son sus planes y propósitos para nuestra vida, esto nos va a permitir comprender mejor su naturaleza. Recuerdo con mis padres, y ahora con mi esposa, que en algunas ocasiones solo nos basta cruzar nuestras miradas para entender lo que quiere decir el otro, pero este conocimiento ha venido por causa de la comunión. Lo mismo sucede con Dios, entre más comunión con Él, más comprendemos su carácter, el cual nos lleva a conocer sus promesas, y a entender que como hijos de Dios son nuestras, y que veremos su cumplimiento porque Él lo ha determinado así. 

Por eso cuando hacemos una petición a Dios sabemos que responderá en su tiempo, conforme al plan y propósito diseñado para cada uno de nosotros. Dios no se mueve por emociones, está más interesado en afinar nuestro carácter para prepararnos en primer lugar para recibir lo que pedimos, y en segundo en ampliar nuestra capacidad de conocimiento de Él, para depositar aun cosas que le den mayor gloria.

Si estás esperando en Él, confía que responderá.

“Esta visión es testimonio de que hay un día y una hora señalados. Aunque parezca que demora en llegar, espéralo; porque es seguro que llegará y no tardará” Habacuc 2.4NBV

 

Por Sergio Velázquez

La importancia de compartir

 

En el capítulo 33 de Ezequiel, Dios da al profeta la función de centinela, aquel hombre que permanece vigilante ante cualquier ataque que ponga en peligro la vida de su pueblo, debiendo alertarlos inmediatamente, de esa forma podrían ponerse a salvo y ser libres de la muerte. El éxito del centinela dependía de la prontitud y claridad del mensaje, pero, la decisión de acatar y obedecer dicha advertencia era del pueblo.  

Justo en nuestros tiempos, somos centinelas que comparten un mensaje de salvación y de vida para las naciones de esta tierra. Pero, ¿cómo podemos compartir este mensaje del cielo en un mundo tan acelerado y enfocado en asuntos meramente terrenales?  

Como creyentes y mensajeros seguramente en ocasiones te has topado con respuestas como estas: “No tengo tiempo”, “Yo tengo mis creencias”, “atiende tus propios asuntos” o “arregla tu vida y después me vienes a predicar”.  Y eso puede causar algún sentimiento de frustración o enojo y se puede ver reflejado en un desánimo por compartir la buena noticia.

Compartir enfocados en Dios

Si bien existe una urgencia por compartir el mensaje de salvación, esto no debe ponernos ansiosos si no ocupados, sabiendo que todo está en manos de Dios y no en nuestros propios esfuerzos, buscando primeramente su Reino y su justicia y todo lo demás será añadido. Esto no quiere decir que nos sentemos con los brazos cruzados a esperar, sino todo lo contrario, debemos esperar en Dios, pero poniendo tu fe en acción, manteniéndonos en constante oración, leyendo la palabra, dando pasos de fe.

Compartir con una mentalidad renovada

Se requiere un cambio de mentalidad para dar y compartir y Pedro nos lo muestra en Hechos 3.

Cuando el cojo pensaba que necesitaba dinero para poder vivir, Pedro y Juan le dieron algo que el dinero no podía comprar: ¡Una sanidad completa! 

La gente a su alrededor se maravillaba y glorificaba a Dios y multitudes recibieron el mensaje y fueron salvos.

Tienes mucho que compartir, tiempo, esfuerzo, una palabra de ánimo, apoyo incondicional, excelencia en tu trabajo, dones, talentos, habilidades que Dios te ha dado, es momento de mostrarlas y que muchos sean tocados por Dios. 

Compartir con esfuerzo y denuedo.

La palabra esfuerzo en Josué 1 significa: conquistar, ánimo, sé poderoso, vencer. Dios le estaba dando la instrucción de que avanzara y tomara posesión de la tierra prometida ya había sido dada por Dios. Cuando nosotros compartimos lo hacemos no desde la posición de desprenderse de algo, sino sabiendo que lo tenemos todo. 

Por lo que  al dar y compartir , estás dando testimonio de lo grande y maravilloso que es nuestro Dios y que nos ama tanto que nos dio todo a través de Jesucristo. 

 

Control sobre mis emociones

 

Todos los días vamos a experimentar alguna emoción como como la alegría, la tristeza, la ira, el miedo etc., las cuales van a afectar nuestro estado de ánimo, nuestra salud física y emocional para bien o para mal.

No tenemos referencias de personas que inicien el día y se mantengan en el transcurso de éste, programadas sin experimentar emociones. Las emociones pueden manifestarse en cualquier momento y lugar, en todo tipo de persona sin importar nivel social o cultural. 

De acuerdo a diversos autores las emociones son consideradas reacciones psicofisiológicas que ocurren de manera espontánea y automática. En cambio, los sentimientos son la interpretación que hacemos de esas emociones y se pueden regular mediante nuestros pensamientos.

Con esto entendemos que no podemos deshacernos de nuestras emociones, están ahí y seguirán manifestándose, lo que sí podemos hacer es redirigir nuestras acciones que son producto de nuestras emociones.

Por ejemplo cuando corregimos a nuestros hijos, lo mejor es hacerlo cuando no estamos airados, para no atentar contra su integridad física y emocional, la Biblia dice en  Santiago 1:19- 20 

19 Recuerden esto, queridos hermanos: todos ustedes deben estar listos para escuchar; en cambio deben ser lentos para hablar y para enojarse. 20 Porque el hombre enojado no hace lo que es justo ante Dios”. DHH.Lea también Prov. 16.32.

Podemos comprender que una emoción nos puede llevar a una acción. Consideremos que no todas las emociones son malas si no que debemos poner atención a las acciones que son consecuencia de nuestras emociones. Pv. 17.22

“Buen remedio es el corazón alegre, pero el ánimo triste resta energías”. DHH

 

Pueden ser muchos los factores que provocan la manifestación de una emoción y estas pueden llegar a controlarnos, por ello es necesario que seamos nosotros lo que tomemos dominio sobre nuestras emociones al poner nuestra confianza en Dios, leyendo y meditando su Palabra para renovar nuestros pensamientos, la carta a los Filipenses capítulo 4:4-7 dice:

 

“Alégrense siempre en el Señor. Repito: ¡Alégrense! 5 Que todos los conozcan a ustedes como personas bondadosas. El Señor está cerca. 6 No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. 7 Así Dios les dará su paz, que es más grande de lo que el hombre puede entender; y esta paz cuidará sus corazones y sus pensamientos por medio de Cristo Jesús”. DHH 

Permita que las buenas emociones como la alegría contagie a otros. Lleve en oración a Dios todas aquellas emociones que provocan algún daño a su vida y a los que le rodean y sea de influencia a mucha gente por el cambio que produce en su vida el poner su confianza en Dios.

Yo y mi casa

 

 

El pasaje, yo y mi casa serviremos al Señor (Josué 24:15), es muy popular. De hecho, está impreso en placas, se encuentra grabado en cuadros de madera, incluso es pintado a mano en las paredes de muchas congregaciones cristianas. El texto ha sido usado para adornar nuestros hogares porque es una declaración de fe, una afirmación de compromiso y refleja el pacto de una familia que quiere servir al Señor. Entonces, ¿Cuál es la importancia de este texto? Sin lugar a dudas el mensaje es claro; Josué estaba decidido a servir a Dios con todos y cada uno de los miembros de su familia.  

 

El pasaje tenía un significado muy radical en los días de Josué. Según la historia bíblica, Josué era el asistente de Moisés y al paso del tiempo, se convirtió en el líder de las tribus israelitas. En el momento de esta proclamación, Josué como dirigente principal, reunió a todas las tribus de Israel para desafiar al pueblo y que ellos tomaran la decisión de expresar a quién servirían.  

 

Lo que aprendemos de este discurso, es que sus palabras trajeron conciencia a los israelitas recordándoles que toda provisión durante los últimos años fue gracias a la intervención de un Dios amoroso que había hecho lo mismo, generaciones antes que ellos, y continuaría teniendo cuidado en las generaciones venideras.  

 

Por lo tanto, decir que mi casa y yo serviremos al señor, en primer lugar, significa que nos comprometemos a presentarnos a nosotros mismos y a nuestra familia como cristianos no superficiales, es decir que todo lo que hacemos, pensamos o vivimos, lo hacemos en torno a una coherencia entre lo que dice Dios y nuestra respuesta activa a sus designios. Es una vida donde el servicio a Dios es evidente sin importar donde se haga. La gente al rededor ve nuestra actitud y compromiso de servir a un Dios que quiere manifestarse.  

 

En segundo lugar, como padres de familia, este discurso nos debe llevar a esforzarnos cada día a guiar a nuestra familia en su camino de la fe y enseñarles cómo es que se puede servir a Dios en conjunto. Aunque podría parecer una obra bastante difícil, sin embargo, hay una cosa que jamás debemos hacer a lo largo del recorrido: darse por vencido.  

 

Ahora, para servir a Dios juntos como familia, los padres deben guiar a los hijos hacia Jesús a una edad temprana. Incluso, si ya fuesen mayores lo importante en ambos casos es explicarles el asombroso plan de Dios y su salvación. También debemos entender que los padres que deseen educar a sus hijos en el camino del servicio a Dios, deben andar por ese mismo camino que quieren que vayan sus hijos. Toda la familia es moldeada por los actos o acciones de un padre que ha decidido servir a Jesús. Cuando una familia sabe que toda persona es capaz y diga de servir a Dios, siempre tendrán la fe y el corazón para responder cualquier llamado al servicio divino.  

 

Finalmente, algunas formas prácticas de servir a Dios como familia son: una vez más recordar que servir va más allá de un domingo o de las cuatro paredes de una iglesia. Sin embargo, siempre se puede comenzar por servir como familia en la casa de Dios. Se puede servir a Dios testificando a otros acerca de lo que Dios hace en nuestra familia. También se puede servir a Dios de manera financiera. Indiscutiblemente se sirve a Dios cuando oramos por otros o incluso cuando abrimos nuestra casa para tener compañerismo y comunión con otras personas.  

 

Como en los días de Josué, así sucede con nosotros hoy; somos retados a tomar una decisión.  Como padres, tenemos la responsabilidad de preparar nuestra familia para que tengan un deseo por servir a Dios y como iglesia, también debemos crear un ambiente espiritual para que las personas tengan la oportunidad de servir en unidad.  

 

Por Marlon Hernández

Firmes ante la ansiedad

 

Escoger bien un refugio en los momentos difíciles y críticos de la vida es fundamental para salir vencedores ante cualquier situación.

Si alguna vez has sentido tanta preocupación que ha interferido con tus actividades diarias como tu trabajo, relaciones, escuela o incluso en el hogar, y has tenido dificultad para controlarlo, seguramente has experimentado lo que se conoce como ansiedad .

Si bien la ansiedad es una emoción que todos hemos experimentado, es importante saber que no todos la viven de la misma manera o intensidad; y que la inquietud, nerviosismo, preocupación, temor o pánico que ésta causa en las personas, puede llevar a casos extremos y graves. Es cierto que muchos de estos casos críticos requieren de una atención especializada, pero ¿qué dice la Biblia sobre este tema?  

 

 “No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.” Filipenses 4:6-7 TLA

 

Pensar en los asuntos diarios de la vida, la casa, el trabajo, la escuela, etc. sumado al mundo hiperconectado en el que estamos inmersos, hacen un poco más dura la tarea de no estar afanosos ni ansiosos por nada. 

Es por esa razón que hacer de Dios nuestro refugio es vital para experimentar esa paz que solo Él nos puede dar, y dejarnos abrigar por su perfecto amor. 

¿Qué va a pasar si…? 

Jeremías 29:11 TLA“Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar.”

Continuamente nuestros pensamientos y dudas giran alrededor de nuestro futuro, no es malo hacer planes o proyectos de vida a corto, mediano o largo plazo, sin embargo, cuando sabemos que Dios ha planeado un futuro lleno de bendición y bienestar podemos vivir seguros en su promesa y sostenernos de ella aun cuando las cosas no estén sucediendo tal cual las planeamos. 

Dios está interesado en tus planes, pero recuerda que su propósito y soberanía prevalecerán sobre todas las cosas.

 

Agradecidos con lo que tenemos

“Porque, cuando nacimos no trajimos nada al mundo, y cuando muramos tampoco podremos llevarnos nada.  Así que debemos estar contentos de que tenemos ropa y comida.” 1Timoteo 6:7-8

Comparar lo que tenemos con respecto a otros, puede ser otro síntoma de ansiedad, incluso la Palabra nos enseña que un deseo desmedido hacia las cosas materiales o las riquezas puede hacernos caer en tentación y llevarnos a la destrucción.

Jesús mismo en el sermón del monte nos hace ver como Dios se hace cargo de todo lo que necesitemos, si buscamos su Reino por encima de todo lo demás. Y esto solo es posible llevando una vida alineada a su palabra, haciendo su voluntad con un corazón agradecido y obediente. 

 

¡Muévete en fe!

 “La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, mas la buena palabra lo alegra.” Proverbios 12:25

Vivir como vencedores implica sostenernos de sus promesas con la certeza de que Dios es fiel para cumplirlas. 

Cuando el tiempo de prueba llega a tu vida tienes dos opciones, enfrentarlo en tus fuerzas o en las fuerzas de Dios. Esto no quiere decir que tenemos que permanecer inmóviles o sentados mientras Dios actúa, sino de poner nuestra fe en acción. Significa dar cada paso con la confianza de que Dios está contigo, y no distraerse por muy fuerte que sea la tormenta manteniendo siempre el enfoque en su palabra.

Moverte en fe garantizará que esos pensamientos de preocupación y ansiedad sean opacados por la victoria que Jesús obtuvo en la cruz.

¡Alégrate! porque Jesús es la Roca firme donde nuestra vida está segura, permanecer en ese lugar nos garantiza un futuro lleno de bendición y esperanza. 

 

Por Jorge Aburto

Dios Suple

Cuando todo parece marchar muy mal y no vemos ninguna puerta de salida, Dios se hace presente de una manera extraordinaria.

La Biblia nos enseña que de Dios es todo, la tierra y su plenitud  ( Salmo 24:1); “es dueño de la plata y el oro “ ( Hageo 2:8) y que todo lo que está en esta tierra le pertenece a Él.

Debemos de creer a su palabra en todo tiempo, porque Dios sostiene a sus hijos y los guarda con mano poderosa.

Los planes de Dios para nosotros son de bienestar y no de mal, son de bendición y no de maldición; así que en cualquier situación o circunstancia en la que estes o en las crisis que estés viviendo en este tiempo :”

Dios tiene cuidado de ti, porque eres su hijo amado o su hija amada.  En su palabra nos dice que:"Tu vida está esculpida en la palma de su mano”, por lo tanto Él no te dejará, nunca no te abandonará.

Él es Dios Todopoderoso y está al control de toda situación en tu vida; debes de recordar que sobre todas las cosas está Dios muy por encima de ellas, puede ser enfermedad, problemas financieros, problemas familiares, etc; Dios siempre está al control de toda situación y que las mismas “cooperan para nuestro bien” nunca para nuestro mal.

Considerando todo esto, tu confianza siempre debe estar puesta en el Señor y esperar de Él su respuesta favorable a tu petición. 

Uno de los nombres de nuestro Dios con el cual se ha revelado a nuestra vida es “Jehova Jireh” que significa “ Dios promoverá", entonces sea cual sea la situación que estés pasando debes de confiar en que el Señor suplirá “ todo lo que te haga falta" porque esa es su naturaleza y porque Él te ama.

Y aunque tu situación no sea favorable debes saber que Dios no depende de tu situación o de tu circunstancia ni de tus dificultades, debes confiar y tener fe en Él de que va a abrir puertas de bendición para tu vida y nadie, absolutamente nadie, podrá cerrarlas. Todo está a tu favor porque Dios está contigo, Él está a tu lado y suplirá para tu vida trayendo sanidad física, emocional y también te dará las finanzas que estás necesitando.

Todo lo que te preocupa  y provoca angustia en tu vida llega a su fin porque Dios siempre escucha tu oración y responde toda petición que hagamos en El Nombre de Jesús!!

Debes cree y confiar en que Dios hará cosas extraordinarias para tu vida porque esa es su voluntad (Jeremías 29:11).

Por lo tanto, mantén firme tu fe porque Dios siempre cuidará de ti y no permitirá que nada que tu no puedas soportar venga sobre ti. 

Él está a tu lado cómo un poderoso gigante.

Él es un Dios que provee siempre.

 

Por David Meneses González

Bendiciones sobre mi

 

Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo con un resonante «¡sí!», y por medio de Cristo, nuestro «amén» (que significa «sí») se eleva a Dios para su gloria (2 Corintios 1:20) 

 

A muchos les cuesta trabajo entender que Dios nunca dará respuestas negativas a la oración de fe. Si acaso, responde de una manera que resulta diferente de lo que esperábamos, pero nunca responderá con un "No".  Regularmente lo que nosotros interpretamos como un “No” es un tiempo de espera, o un mensaje directo diciéndonos ten paciencia, pero jamás Dios nos da una respuesta sin sentido o dejándonos a la deriva.   

 

Nos debe quedar claro que Dios funciona así; Él quiere bendecirnos, pero su palabra también nos indica que su respuesta es mejor que la nuestra porque él puede hacer muchísimo más que todo lo que pudiéramos imaginarnos o incluso pedir. Sea cual sea el caso, o incluso la respuesta, el poder de Dios obra eficazmente en nosotros (Efesios 3:20). 

 

Por lo tanto, cada oración de fe sobre las promesas de Dios, según el texto, resulta en un sí como respuesta. Las bendiciones financieras, sanidad, o provisión, están sobre mí y el Señor está dispuesto a decir sí a la oración que hago alineada a su voluntad.  Así que, el “NO” jamás detiene a Dios y no debería hacerlo con nosotros. Jamás deberíamos decir que No tenemos alguna promesa o mucho menos que Dios No quiere bendecirnos. Todos tienen bendiciones sobre su vida, esa es la verdad de Dios.  

 

Básicamente esta verdad nos declara que la bendición se desata cuando hemos creído en el nombre de Jesús.  La biblia dice: Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el Hijo le dé gloria al Padre (Juan 14:13).  Entonces, la bendición es una consecuencia del deseo de Jesús que quiere darnos las cosas del reino de los cielos, además, Jesús enseño que, ¡si pedimos en su nombre Él lo haría! La vida de fe y el cumplimiento de todas las promesas se basan en la expectativa de recibirlas. Vivir nuestra carrera de la fe creyendo que será hecho como me fue dicho y se me han dicho que las bendiciones de Dios están sobre mí, entonces yo digo Sí y amén. Las creo.  

 

Para este punto de la lectura, deberíamos haber comprendido que la fe está ligada a las promesas y las respuestas a las bendiciones que están sobre mí, son el respaldo que viene de arriba, el cual, nos debería impulsar a creer en medio de la adversidad. Si se pudiera resumir en una frase lo que debemos esperar de esta verdad, diríamos que las promesas de Dios sobre nuestra vida, siempre van a superar nuestras expectativas.  

 

Así que, recibir más de lo que le pedimos al Señor en el área económica, de la salud o familiar, nos hace experimentar su gran poder que está actuando en nosotros (Efesios 1:19). Sobre mí actúa el poder de Dios y sus bendiciones son de la misma naturaleza, por lo tanto, cada bendición también hace que nos demos cuenta de su generosidad y abundancia. Es su amor revelado a manera de respuesta.  

 

Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios (1Corintios 2: 9-10). 

  

Finalmente, las promesas de Dios en nosotros responden directamente a la gracia (Dios quiere que sucedan) y a la fe (yo también debo querer que sucedan). Si el día de hoy quieres ver su mano sobre tu vida y sobre lo que está a nuestro alrededor, cree más que nunca que sobre ti esta la bendición de Dios y solo responde a lo que te ha dicho Sí y amén. 

Por Marlon Hernández

Buenas noticias

 

El propósito de predicar de Dios se da ante la necesidad de la salvación del ser humano, como dice la carta a los Romanos 3.23 “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”, entendemos que todo ser humano está separado de Dios por causa del pecado y que existe la necesidad de tener un encuentro con Cristo, cuando este encuentro se da comprendemos realmente el propósito del hombre en esta tierra.

Quienes hemos tenido este encuentro nos sentimos impulsados para aprovechar toda oportunidad que se nos presenta y compartir del amor de Dios 1ª Co. 9:16-17, “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio! Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada”, una vez que experimentamos esta transformación al vivir bajo los principios de Dios no podemos pasar por alto el ver que la humanidad sin Dios no tiene esperanza. 

Dios se manifiesta a todos, Romanos 1.20 dice, “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa“.

En la parábola del sembrador Mateo 13:1-9, Jesús nos enseña que la semilla sembrada no siempre caería en buena tierra, pero que esto no nos desanime para continuar compartiendo a otros del amor de Dios, pues trae un verdadero gozo ver una vida transformada.

El tiempo es de Dios perseveremos, mi esposa y yo tenemos un amigo el cual vivía una vida desordenada, nos ponía apodos por ser cristianos y por lo regular nos ignoraba cuando queríamos hablarle de Dios, pero cuando había la oportunidad la aprovechábamos para compartirle, así fuera una palabra, dejamos de verlo por algunos años y nos reencontramos en una plaza comercial, cuando nos vio corrió a nosotros y lo primero que nos dijo “soy cristiano, estoy sirviendo en la iglesia, pase por un tiempo difícil, me acordé de sus palabras y me volví a Dios”, nos llenó de gozo ver su vida transformada.     

Romanos 3.11 dice “…no hay quien busque a Dios”, por lo tanto no debemos dejar pasar las oportunidades que se nos presenten para compartir de Dios, una oportunidad es una puerta que se abre en el momento exacto la cual debemos aprovechar, estamos viviendo tiempos difíciles, tiempos que no nos hubiéramos imaginado, tomemos estas oportunidades, mostrando compasión por las personas, dando testimonio de la vida de Cristo en nosotros y no deteniéndonos a hablar de la obra que Dios ha hecho en nuestra vida y que está dispuesta para todos.

Aprovecha las oportunidades, comparte las buenas noticias de Dios con tu familia, vecinos, amigos, y con todo aquel que Dios ponga en tu camino y a su tiempo veremos el fruto.

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