En la Biblia encontramos la historia de una mujer, hija de un líder, Acsa, a quien la vida le planteó tomar un papel importante para sus futuras generaciones. En Josué 15:16-19 podemos leer que Acsa era la hija de Caleb, un príncipe del pueblo de Israel.

 

El destino de Acsa queda sellado cuando su padre la ofrece en recompensa al hombre que logre conquistar parte del territorio y para ello tenía que vencer antes a los gigantes de Anac, quienes eran los moradores de aquellas tierras.

 

UNA MUJER CON DESTINO

El destino que Caleb  había preparado para Acsa tal vez no tenía nada de fácil, ella debía dejar su tierra, sus conocidos y trasladarse junto con el que ahora era su esposo a conquistar una nueva tierra. 

 

Acsa fue una mujer decidida porque ella enfrenta este reto con valentía y decisión al prepararse para el viaje y dejar atrás su vida para afrontar las nuevas circunstancias que se le presentaban.

 

Como Acsa cada uno de nosotros enfrenta retos diarios en donde podemos decidir actuar con valentía y salir delante de las circunstancias en las que nos encontramos.

 

APRENDIENDO DE LA FE

Acsa fue criada en la fe de ver la Tierra Prometida y esperar por ella, perseverar y pelear hasta obtenerla. Ella conocía la historia de su pueblo, de su propia familia.

 

Ahora que ya la tierra ha sido conquistada por Otoniel llega el momento en que Acsa tiene que marcharse con su esposo y éste la convence de hacer una solicitud a su padre, pues si bien tenían las tierras éstas requerían de agua para su cultivo y vida. Por lo que se necesita una fuente de agua permanente.

 

Acsa se levanta como una mujer de fe al solicitar a su Padre las fuentes de agua. El Padre le concede las fuentes de arriba y las de abajo. Esto garantizaba el futuro para la familia de Acsa y Otoniel.

 

La fe en tu interior te mueve a afrontar tus propios temores y a buscar más allá de una sola respuesta. 

 

La fe te mueve a actuar en favor de las generaciones que vendrán en un futuro, tú no solo trabajas por el presente, sino por el porvenir de tus generaciones.

 

Hemos sido llamadas para vencer, estamos en esta tierra para ser mas que vencedoras.

Así que, como Acsa seamos mujeres decididas, obedientes y con una fe firme de lograr alcanzar las promesas de Dios, porque ello nos asegura un futuro para nosotras y nuestra descendencia.

 

Por Eunice Hernández