“Acuérdate del Señor tu Dios. Él es quien te da las fuerzas para obtener riquezas, a fin de cumplir el pacto que les confirmó a tus antepasados mediante un juramento”

Deuteronomio 8:18 NTV

“…De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente”

Hebreos 6:14 RVR 1960

Introducción

Unas de las cosas más sorprendentes de vivir una vida de fe es activarla, ejercerla y experimentarla. La fe no tan solo nos lleva a confiar en Dios, sino nos lleva a transformar nuestra realidad a través de la acción. La fe sin acción es pura pasión. De vital importancia es poder explotar nuestra fe creativamente para enfrentar toda crisis. La fe en Dios trae los recursos, la provisión y la respuesta a todas nuestras necesidades. La fe, activa la promesa de Dios que nos da fuerzas para obtener riquezas y ser multiplicados en todo lo que emprendamos. A través de la fe te puedes levantar con la seguridad que tendrás la dirección, la bendición y todo el respaldo de parte de Dios. Pon en acción tú fe para emprender las mejores empresas de tu vida. 

¿Cuál es tu Zona Cero?

El 11 de septiembre del 2001 en un radiante mañana en la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos de Norteamérica derribaron las Torres Gemelas a través un atentado terrorista donde estrellaron 2 aviones contra las colosales construcciones; murieron 3,016 personas y resultaron heridas otras 6,000. El impacto sobre el mundo fue de tal magnitud, que la historia moderna cambio a través de ese suceso. 

Los canales de televisión de todo el mundo trasmitían una y otra vez los impactos de los aviones sobre cada una de las torres, los derrumbes de las mismas y la zona de destrucción denominándola: Zona Cero. Éste concepto surge como el suelo o la zona inmediatamente arrasada después de una explosión nuclear, el epicentro de un temblor o una tragedia similar. Sin embargo, lo que fue un lugar de muerte, tragedia, dolor, desesperanza e incertidumbre, ahora se levanta como un imponente lugar de honra, de memoria, de prosperidad y de fortaleza que se representada en la Torre de la Libertad hoy denominada One World Tarde Center. 

¿Cuál es tu Zona Cero?¿Cuál es tu tierra arrasada? Puede ser la pérdida de un familiar, el fracaso de tu matrimonio, la quiebra de tu empresa, la ruina económica por la falta de trabajo, la traición de un amigo, el abandono de colaboradores, una enfermedad grave, la rebeldía de un hijo, el abandono de tu pareja, una injusticia legal, un chisme que allá destruido tu reputación o cualquier cosa que te haya saqueado tu amor, tu ánimo, tu salud o tu fe. 

Las personas se levantan a la acción través de una gran tragedia o a través de una gran inspiración. La Zona Cero es determinante para que actives la fe que hay dentro de ti y convertirla en una Torre de Libertad. La fe enfrenta la ruina y la destrucción sabiendo que Dios tiene el poder de levantarnos todas las veces que sean necesarias. Tienes el poder a través de la fe de emprender algo totalmente nuevo. 

“Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía”

Isaías 43:9 NTV

Se necesita creatividad para emprender 

Las dificultades cómo las crisis son impulsores vitales para la creatividad. Las empresas que sobreviven son aquellas que innovan, porque ven una oportunidad en el presente y miran al futuro. En este tiempo hay empresas que siguen trabajando e innovando en ofrecer sus productos o servicios. Pero también, otras compañías o personas que hay llegado a su Zona Cero, donde se han derrumbado o han tenido que cerrar. Pero lo importante de la creatividad es no pararse. Una idea revolucionaria viene por una disciplina de intentos. Por eso, la fe es creativa y no busca atajos, enfrenta el presente pensando en el futuro. 

Piensa la forma en que puedes innovar tu empresa, tu servicio, tu trabajo o tu producto, o si es necesario cambiar de rumbo radicalmente, pero no te pares, innova. La creatividad tiene el poder para reinventarse y renovarse. Considere que el mundo ya cambio, enfóquese en trabajar creativamente para los próximos 3, 5 y 10 años.  

Se honesto en tu emprendimiento

La honestidad es vivir en la verdad. Maneje su empresa, su servicio o su producto honestamente. Estudios de mercadotecnia demuestran que si usted ofrece un buen servicio ganara 16 clientes más, pero si usted ofrece un mal producto o mal servicio perderá 63 clientes. En este aspecto, la honestidad siempre ganará un cliente y en tiempos de crisis es mejor tener un cliente que ventas. La razón principal es porque las ventas son relativas, los clientes no. El mundo se está moviendo para vender todo lo que se pueda, pero lo que permanecerá son las marcas o compañías que honran sus valores y mantienen a sus clientes satisfechos. ¿Cuál es el valor agregado que da a sus clientes?

Podemos saber mejor que nadie lo que representa un buen servicio de telefonía o mantener una cuenta de banco en una institución, al fin y al cabo las calificamos por su servicio y su atención hacía nosotros. Si te has cambiado de compañía, sabes claramente la razón de la importancia de la honestidad de un servicio o producto. 

Lo mismo se puede trasladar a las relaciones, se honesto contigo mismo y con los demás, no te engañes, ni tampoco engañes a los demás. Si eres papá o mamá se honesto al dirigirte a tu familia, al amarlos y establecer los límites que traen una verdadera libertad y gozo a tu familia. Si eres soltero tienes que saber que la honestidad es uno de los fundamentos para establecer una relación, o si estás casado o casada sabrás que la fidelidad es un cimiento fuerte en tu matrimonio. Estos ejemplos dependen totalmente de vivir en honestidad. 

Renuévate una y otra vez

La renovación tiene que ser una disciplina constante, porque los cambios siempre aparecen. Las personas como las compañías que se mantienen vigentes son aquellas que se adaptan a los cambios. La renovación es enemiga del conformismo o la mediocridad. El apóstol Pablo escribía a los romanos que no se conformarán a este siglo, sino que se transformarán por medio de la renovación de su entendimiento (Romanos 12:2). La renovación rompe estructuras mentales. 

Posiblemente tus clientes venían a tu negocio, pero si tú cambias tu mente puedes llevar tu negocio a tus clientes. 

Conclusión

No tengas miedo de fracasar, todo emprendimiento necesita intentos, errores, redirecciones, enfoque. Lo que no  puedes hacer es quedarte en tu Zona Cero, tienes la promesa y el respaldo de Dios para bendecirte y prosperarte. La habilidad de hacer riquezas está dentro de ti, pero no olvides el propósito principal de emprender algo es para levantar una Torre de Libertad y no una prisión de oro.