Cuando se trata de inspirar a los adolescentes, es mucho más fácil liderar desde el frente que empujar desde atrás. Para empezar, involucrase en el mundo de los adolescentes, es el cimiento que les ayuda a desarrollar hábitos espirituales. Entonces, ¿cómo podemos ayudar inspirar a los adolescentes? ¿Qué deberían escuchar de nosotros? 

 

La Biblia enseña a los adolescentes sobre Cristo 

En primer lugar, los adolescentes deben escuchar que la Biblia no se trata de nosotros. Si erróneamente lo entendieran así, la mayor parte de ella, les va a parecer completamente irrelevante.  

 

En segundo lugar, probablemente preguntarían cosas como lo siguiente: ¿Cómo me ayudan estas leyes levíticas o genealogías interminables a hacer mi tarea de matemáticas? Por lo tanto, ellos deben escuchar que el mensaje de la Biblia es acerca de Jesús. Pablo enseño lo mismo. Le dijo a Timoteo que la biblia lo haría sabio para la salvación por la fe en Cristo (2 Timoteo 3:15). 

 

Cuando los adolescentes leen la palabra de Dios desde esta perspectiva, tiene mucho más sentido. Igualmente, Pablo agrega que todo lo que está escrito en el texto sagrado, es útil para enseñarnos y entrenarnos. 

 

Dios ama a los adolescentes 

Por otro lado, los adolescentes tienen un error en común. Ellos piensan que con su comportamiento se gana o se pierde el favor de Dios. Por consiguiente, ellos deben escuchar que Dios nos ama tal cual somos. Además, debemos recordar su naturaleza: Él es amor. Ser un cristiano es entender lo que nos identifica delante de Dios. En su reino somos llamados hijos. No hay nada más inspirador que escuchar que Dios es nuestro padre. 

 

Inspirar para que lean, entiendan y apliquen la palabra de Dios 

Los jóvenes a menudo tienen las mejores intenciones cuando se trata de leer la palabra de Dios. Pero, pocas veces llegan a entenderla y raramente encuentran una aplicación práctica. Ellos deben escuchar que la Biblia tiene un mensaje que transforma. A medida que lean, los chicos lo irán descubriendo.  

 

Conviene subrayar que ¡todos los adolescentes son diferentes! Por lo tanto, debemos motivarlos para que al momento de leer la Palabra se expresen libremente. Por ejemplo: puedan dibujar, hacer notas, usar sus dispositivos electrónicos etc. Algunos querrán leer una pequeña porción, otros devorarán un libro completo para después querer tomar un descanso, sin embargo, nuestro trabajo es provocar en ellos un hambre por la lectura de la palabra de Dios 

 

En conclusión, Bill Hybels alguna vez dijo que cada decisión importante que ha tomado fue inspirada por alguien a un metro de él. Si nos acercamos a los jóvenes para que puedan escuchar de Dios, seguramente podríamos inspirar a más de uno. Entra al mundo de ellos e inspíralos para que sigan los pasos de Cristo. 

 

Por Marlon Hernández