Posts from 2022-03-31

El poder de la resurrección

Quienes practican la natación saben que no hay nada más reconfortante que dar una bocanada de aire después de haber agotado las fuerzas braceando para romper la resistencia del agua. Algo semejante sucede en nuestra vida de fe cuando experimentamos el poder de la resurrección. No importa cuánto hayamos batallado por mantener firme nuestra fe frente al embate de la enfermedad, el desánimo, el miedo y el pecado, podemos estar seguros de que el Espíritu que da vida nos llenará de nuevo de fuerza y poder para vencer toda la resistencia que nos presenta el mundo. 

El poder de la resurrección es una expresión de la naturaleza divina que nos confirma el amor que Dios tiene por la humanidad; puesto que es mediante este poder que Jesucristo fue levantado de la muerte por la acción del Espíritu. Esta declaración, fundamental para nuestra fe, lo pone todo en perspectiva: la capacidad que Dios tiene para darnos salvación, su voluntad para librarnos del pecado y de la muerte, y la autoridad que nos ha sido conferida para ejercerla. 

Pero los creyentes muchas veces nos vemos distraídos del alcance de este poder por las circunstancias que vivimos. El temor o el desánimo que nos ciegan nos hacen olvidar lo importante. Ensimismados en los problemas, nuestro ánimo comienza a decaer y nuestra fe comienza a ser atacada por las dudas. ¿Y que tal si Dios no me está escuchando?, o ¿Que tal si ya fui olvidado por Él? O incluso nos preguntamos si en verdad nuestra fe puede mover la montaña que está frente a nosotros. 

Ante estos cuestionamientos, que muchos de nosotros hemos tenido, y que son expresión de nuestra naturaleza humana, podemos responder con las verdades que hemos aprendido de La Palabra. Entenderemos entonces que el Espíritu que da vida nos ha librado del poder del pecado.

Y también avivaremos la fe cuando recordemos que no estamos dominados por nuestra naturaleza pecaminosa sino por el Espíritu de Cristo, y este espíritu no nos esclaviza al miedo, sino que nos liga a Dios como hijos que están ligados al Padre, tal como lo ha explicado el apóstol Pablo en su carta a los Romanos.

De modo que, encontrando el fundamento de La Palabra, aprenderemos que tenemos acceso ilimitado al poder que Cristo ha depositado en nosotros. Este poder nos ha sido dado para librarnos del poder del pecado(Romanos 8:2); para vivificar nuestros cuerpos mortales (Romanos 8:11), es decir, traer sanidad y fuerza en sentido físico y material; para confirmarnos que somos hijos de Dios (Romanos 8:16); para liberar a la creación del poder de la muerte (Romanos 8:21); para ayudarnos en nuestra debilidad (Romanos 8:26) y para darnos la victoria absoluta (Romanos 8:37) sobe cualquier circunstancia. 

Así que no podrá faltarnos nada a quienes estamos en Cristo. Y nada podrá dañarnos porque estamos en Cristo. No hay ningún poder que pueda separarnos del amor de Dios, porque el poder de la resurrección es la más grande manifestación de ese amor, y ese poder reside en nosotros, los que estamos en Cristo.

Por Luis David Meneses

Por su sangre

 

Sin lugar a dudas, la Pasión de Cristo de Mel Gibson, fue el largometraje más comentado por los espectadores debido a su naturaleza gráfica. Por primera vez, se mostraba en la pantalla grande la brutalidad, el derramamiento de sangre, y la tortura sobre el Hijo de Dios. Solo el individuo más insensible podría ver esta película y no tener una respuesta emocional.

 

La sangre de Cristo es particularmente prominente a lo largo de la película. Desde un charco de sangre que cubría el suelo después de su flagelación hasta el flujo de sangre que brotó de su costado en la cruz. ¡Su sangre se veía por todas partes! 

 

Pero, ¿Cuál es el significado de la sangre de Cristo? A pesar de que la película no responde a esta pregunta con claridad, la Biblia, sí lo hace. En primer lugar, la Palabra de Dios nos indica que no puede haber perdón de pecados sin el derramamiento de sangre (hebreos 9:22).  

 

La muerte de Jesús fue algo más que el asesinato sin sentido y cruel de un hombre inocente a manos de una turba judía equivocada. ¡La muerte de Jesús fue el medio de Dios para proveer redención para toda la humanidad! Con Su muerte, Jesús pagó el castigo por los pecados de la humanidad de una vez por todas.

 

Por su resurrección, Él derrotó a la muerte y se ganó el derecho de proporcionar la salvación eterna a todos los que la reciban libremente. 

 

En términos de perdón, El sacrificio de Jesús resuelve adecuadamente el problema del pecado de la humanidad. Por lo tanto, la sangre de Cristo motiva a los cristianos a reflexionar sobre el significado completo del sacrificio expiatorio de Jesucristo (1 Pedro 2:24).  El propósito de esa sangre derramada, no solo era redimir a la raza humana del poder y la desesperanza del pecado, pero también prepararnos para recibir el mayor acto amoroso de Su parte; adoptarnos como sus hijos.

 

Por lo anterior, Pablo afirma:

Sin embargo, cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la ley.  Dios lo envió para que comprara la libertad de los que éramos esclavos de la ley, a fin de poder adoptarnos como sus propios hijos (Gálatas 4:4-5). 

 

En estas fechas de reflexión, la pregunta obligada es: "¿Dónde entra uno en contacto con la sangre de Cristo?"  Una persona no puede literalmente ir a Jerusalén a una colina llamada Monte Calvario y encontrar allí a Jesús sangrando. Uno no puede de manera literal estar allí, al pie de la cruz y tomar algo de Su sangre derramada y aplicarla a sí mismo.

 

Por lo tanto, no hay una manera literal y física para que las personas entren en contacto con la sangre real de nuestro Señor. Sin embargo, la lectura de Apocalipsis 1:5 afirma el que Cristo, nos lavó de nuestros pecados con propia sangre. Dios no permitiría que Su Hijo derramara Su sangre y luego no proporcionar los medios para que la humanidad entrara en contacto con esa sangre de alguna manera. Hay un camino y solo un camino: la fe.  

 

Por otro lado, también cabe destacar que, al derramar Su sangre, Cristo allanó un camino para llevarnos de regreso a Dios el Padre. Antes, no había acceso. El pecado cerró la puerta a la presencia de Dios. Pero, ¿Cómo efectuó Cristo este regreso con Su sangre?  Jesús cumplió el pacto que Dios hizo con Moisés al morir en la cruz (Efesios 2:12,14-15) y colocó a todos los creyentes por la fe en un solo cuerpo; la iglesia. Él abrió la vía de acceso por Su muerte en la cruz, proporcionando la reconciliación y el regreso a Dios. 

 

Para resumir, la sangre de Cristo es importante primeramente porque con ella, Jesús compró el perdón de los seres humanos (1 Pedro 1:19). La sangre de Cristo limpia a las personas del pecado (hebreos 9:14) y permite tener una perfecta accesibilidad a Dios. 

 

Como miembros del cuerpo del Señor, nunca olvidemos la importancia de la sangre derramada. ¡La sangre de Cristo, tiene poder! 

 

Por Marlon Hernández

Sé ejemplo

 

El ejemplo es una enseñanza transmitida a otros de diferentes maneras. Es mediante este como llegamos a influenciar a un determinado grupo de personas, principalmente los más cercanos a nosotros. Así como el aprendizaje en la vida es un proceso continuo, con nuestra forma de vida daremos ejemplo constante educando para bien o para mal. 

Los hijos de Dios tenemos la responsabilidad en primer lugar de tomar las enseñanzas de Jesús, quien se distinguió por manifestar amabilidad, compasión, respeto, confiabilidad, obediencia, disciplina, fidelidad, honestidad, transparencia, generosidad, humildad, justicia, paciencia, ser pacifico, veraz, valiente y otros muchos aspectos de conducta que nos dejó como ejemplo para seguir sus pasos. En segundo lugar, debemos transmitir estas enseñanzas a otros. 

 

El apóstol Pablo en la epístola dirigida a Timoteo, le dice:

“Enseña esas cosas e insiste en que todos las aprendan. No permitas que nadie te subestime por ser joven. Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza. Hasta que yo llegue, dedícate a leer las Escrituras a la iglesia, y a animar y a enseñarles a los creyentes”. (1ª Timoteo 4:11-13 NTV)

 

Pablo pide a Timoteo que se mantenga firme en sus convicciones y persevere en su ejemplo hacía los demás apegándose a las escrituras.

 

Como podemos ver en este pasaje para dar ejemplo no importa la edad. Un buen ejemplo radicará en la madurez que iremos alcanzando conforme pongamos en práctica las enseñanzas de la palabra de Dios. Para ello debe existir congruencia entre nuestras palabras y nuestra forma de vivir, la cual debe reflejar el amor de Dios fluyendo hacía los demás, con una fe determinada que muchas veces va a ir en contra de la corriente y enseñanzas de este mundo.

 

Por lo tanto, tenemos el compromiso para que el resto del mundo vea a Jesús a través de nuestras vidas. Nuestro propio ejemplo juega un papel importante porque es la estafeta que pasaremos a las siguientes generaciones. 

 

Así es que te animo sé ejemplo de bien y no de tropiezo para los que siguen tus pasos.

Por Sergio Velázquez 

Nuestras Oficinas

  • •Avenida Xalapa #103
    Colonia Obrero Campesina Xalapa, Veracruz

Contáctanos

  • 228 8 14 91 21

    228 8 15 98 45

     

    WhatsApp 2281 49 46 84

Nuestras Sedes
  • •Avenida Xalapa #103 Colonia Obrero Campesina Xalapa, Veracruz

  • •Arco Sur #109 Colonia Reserva Territorial Xalapa, Veracruz

  • •Bernal Díaz del Castillo #65
    Colonia Revolución Xalapa, Veracruz