¿Qué crees que se puede obtener cuando mezclas aflicción, pobreza extrema y alegría? Podría parecer absurdo pero lo que se obtiene es generosidad desbordante.  Suena extraño, pero esta formula ya ha ocurrido en el pasado, y la Biblia lo comprueba.

Cada elemento, describe claramente a la antigua iglesia de macedonia. Pero, ¿Cómo fue posible que una de las iglesias más pobres y perseguidas del Nuevo Testamento se convirtiera en una de las más generosas? 

Al recordar la historia, notaremos que la gracia de Dios sobre todos los que se congregaban, les impartió alegría y recursos para dar. Dicha gracia, tornó sus corazones en agentes dadores, incluso suplicaban participar en las colectas económica para la iglesia en Jerusalén. La Biblia dice que ellos estaban experimentando pobreza "hasta las profundidades" (2 Corintios 8:2), sin embargo, su compasión y su disposición para actuar, se convirtió en un ejemplo de generosidad para todo el cuerpo de iglesias del Nuevo Testamento.

Los bolsillos de los macedonios estaban vacíos, pero sus corazones estaban llenos. Cuando hay esta combinación, no se obtiene otra cosa mas que una persona que vive para dar. Ellos, primeramente dieron todo lo que pudieron y luego dieron más de lo que pudieron. (2 Corintios 8:3-5) 

Los macedonios estaban dando más allá de sus posibilidades. Esto implica que estaban dando cosas que sabían que necesitaban. Pero, aquí esta la clave,  entregaban todo Dios, demostrando un increíble nivel de confianza en la provisión de Dios para ellos.

El Dios Creador, que formó este mundo con una increíble complejidad, juega con sus propias reglas matemáticas. Según las reglas de este mundo, si necesitáramos 10 de algo (kilos de frijol), vamos a tener problemas si regaláramos uno. Pero en Dios, se puede alimentar a 5,000 con cinco pequeñas barras de pan y dos peces.

El principio de la generosidad es súper importante: Cuando damos algo, no perdemos. ¡Siempre ganamos! Pablo lo decía de la siguiente forma: Siembra generosamente y cosecharás generosamente. (2 Corintios 9:6) Nunca dice siembra si tienes, o de lo que te sobra. Únicamente enfatiza vivir en una cultura de la mano abierta. Nos reta a vivir en la unción que produce y aumenta las cosechas debido a la generosidad.  

¿Quieres ser más generoso de lo que ya eres? Pídele a Dios que te toque en esa área ya que, como lo hemos visto con los macedonios,  cualquiera puede ser generoso. Dile así: Señor pon en mi una actitud correcta en cuanto a dar. Una vez que lo hayas hecho, comienza a dar, una y otra vez. Algunas formas de hacerlo son:

  • Siempre aportando un  extra: Las personas generosas siempre dan mas allá de lo que se les pide. 
  • Patrocinio: Las personas generosas siempre se unen para apoyar nobles causas.
  • No solo dinero: Las personas generosas dan tiempo, hospitalidad, ofrecen sus habilidades o son voluntarios para realizar alguna actividad. 
  • Hacedor de historia: Las personas generosas dan para ver lo imposible hacerse posible.

Ya sea que tengas mucho dinero o posesiones materiales, o tal vez muy poco, se una persona generosa. Pídele a Dios que te muestre la forma que puedes ayudar a la iglesia, a la sociedad y en particular a las personas necesitadas. Este es el tiempo de seguir el ejemplo de Cristo mostrando una pasión por los demás a través de la generosidad.